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¡Exclusiva! He interceptado las cartas que han enviado a los Reyes Magos los 18 equipos de la LEB Oro. Antes de volver a meterlas al buzón, y mientras me multiplico siguiendo la jornada de la ACB y las LEBs, os relato lo que cuentan un poco por encima cada una de ellas.

 

La del Lucentum Alicante pide el ascenso, así de claros son allí con sus majestades. Una ciudad y un club así no puede estar sin ACB más de dos años seguidos, así es que... Quizás Oscar Quintana se haya metido un poco en la redacción de la carta y haya querido añadir algún hombre más a la rotación, pero no puedo confirmarlo. Y es que los entrenadores siempre quieren fichajes, siempre...

 

La del Melilla va un poco más allá. Y, aparte del ascenso, querría también reformas en su pabellón y en su estructura como club para poder afrontar el reto de la ACB. Saben que son una entidad hecha a la medida de la LEB, pero que tendría que crecer mucho para poder asumir el reto de la máxima categoría. Ganas tienen, eh.

 

El Leche Río Breogán quiere que Brian Cusworth no vuelva a lesionársele, como ocurrió al principio de temporada. Como demuestran los resultados, el equipo es absolutamente otro con él en pista, un jugador de una presencia aparentemente sorda pero que domina los partidos con su mezcla de envergadura y calidad.

 

A ver la del Valladolid... Sí, bueno, piden básicamente poder disfrutar de la LEB Oro como la categoría interesante que sin duda es. Ya se sabe que los que bajan de la ACB después de muchos años en lo más alto les cuesta adaptarse al nuevo traje, que tiene mucho más brillo cuando te acostumbras a él.

 

El Tenerife Rural quiere olvidar a Antwain Barbour. Ya empezó a hacerlo en el último partido del año, venciendo a domicilio al León, y el fichaje de Pat Carroll va un poco por ahí: es un jugador diametralmente opuesto que aportará otras cosas y que, si bien seguramente no anotará tanto, sí moverá un poco más la bola.

 

El Grupo Begar León quizás también necesite algún jugador más para poder mirar con mayor confianza la segunda vuelta de la liga regular y el momento decisivo. Los Reyes Magos ya saben que tienen de plazo hasta el 28 de febrero. Después de ese momento no se podrá hacer fichajes bajo ningún concepto.

 

El Plus Pujol Lleida ha pedido regularidad, no ser un equipo diferente en cada partido, que su peculiar carácter de Jeckyll y Hyde no le pase tanta factura y le permita asentarse en las posiciones de "playoffs".  Para ello, sus florecientes jóvenes deben madurar a pasos agigantados, porque sus "relajaciones" se pagan caras en "playoffs".

 

Sobre el Ford Burgos, no hay más que recurrir al tópico para pedir su primer deseo, y es que esta corta plantilla necesita mucha salud para poder rendir a buen nivel en esta exigente categoría, además de algún jugador que pueda suplir los numerosos contratiempos que el equipo lleva arrastrando. Para los Reyes del nuevo año, y si todo va bien, el regalo será un nuevo pabellón, condición imprescindible para poder culminar futuros proyectos.

 

 

El Villa de Los Barrios quiere dinerito y buenos "scoutings" para volver a fichar a un segundo extracomunitario después de que decidiese que Campbell no continuaría. Pero ahí siguen los chicos de Moncho Fernández cogiendo ritmo y situados ya en una zona en la que se mueven bien, en el ecuador de la clasificación.

 

El Clínicas Rincón ha escrito pidiendo algo imposible: que el tiempo pase rápido por sus grandes promesas y se conviertan ya mismo en las estrellas que van a ser parece que seguro. El caso más claro es el de Paulao, pero se mencionan varios nombres más: Faverani, Rai López, Movilla, Chilinsky... El Unicaja también firma la carta.

El Cáceres 2016 lo que quiere es no tener más lesiones de consideración en lo que queda de competición. Es un deseo general, vale, pero que tiene más relevancia en un equipo que durante buena parte de la campaña ha perdido a José María Panadero y Adrian Moss, mermando así sus posibilidades.

 

El Ciudad de La Laguna es otro equipo de esos que luchan contra la realidad cuando se ponen a escribir a Melchor, Gaspar y Baltasar. ¿Qué te parece que ponen aquí que quieren que todos los partidos se jueguen en el Juan Ríos Tejera? Hombre, ya sabemos que fuera bajáis mucho, pero eso otro sería abusar... Subiríais seguro...

 

El Vic pide no perder el espíritu del Vic, un equipo modesto y conjuntado a más no poder que ofrece un rendimiento colectivo al límite de que puede dar. Saben perfectamente que ésa es la única llave para mantenerse en un lugar tranquilo, alejado de los puestos de abajo.

 

El Básquet Mallorca escribe la carta más bien pensando en el 2010 o el 2011. Con la temporada muy bien encarrilada para seguir en la categoría sin problemas, el basket de la isla mallorquina sueña con un gran proyecto que justifique la fusión entre el Inca y el Muro del pasado verano. ¿Qué mejor ejemplo que el vecino ViveMenorca?

 

El Illescas quiere oxígeno. Bombonas y bombonas de oxígeno en forma de billetes. Y es que los problemas económicos están apurando a un club que es todo un referente de las categorías federativas por su capacidad para subir y subir sin parar. Ahora que vienen tiempos duros es el momento de apretar los dientes y seguir luchando.

 

A La Palma casi le sale bien la carta que escribió hace un año, cuando pidió una gran reacción en la segunda vuelta liguera y la consiguió, aunque no llegó a certificar la permanencia. Esta vez solicitan algo parecido, aunque para ello tendrán que jugar mucho mejor de lo que lo están haciendo.

 

El Gandía Básquet tiene la salvación en el punto de mira con los cambios que lleva realizando durante las últimas semanas en su plantilla. Otra cosa es que la vaya a encontrar empaquetada y con papel de colores. Queda tiempo para rectificar, aunque hay un cierto hueco con el tercero con la cola de tres victorias.

 

El Beirasar Rosalía ya tiene sus "reyes" por anticipado: Kammron Taylor, un base-escolta con experiencia en España con L'Hospitalet, y  Kentrell Gransberry, un pívot a prueba que llega desde Alemania, son su "oro, incieso y mirra" o su "carbón", eso nunca se sabe. En juego tienen la permanencia.