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Gruber
Gruber, del Ford Burgos (www.cbatapuerca.es)

Vamos allá con el "playoff" de la LEB Oro. Ocho equipos buscan las cuatro plazas de la fase final de Fuenlabrada, en la que a su vez habrá una plaza de ascenso directo en juego. Aparentemente, hay un escalón entre los equipos que tienen el factor campo en contra y los que lo tienen a favor, pero nada puede asegurarse a priori.

 

Lucentum Alicante (2º)-Ford Burgos (9º). Mucho castigo para los burgaleses tener que jugarse la vida ante el todopoderoso equipo de Oscar Quintana. Es el precio por haber perdido la última jornada en casa con el Grupo Begar León. La clave es averiguar cómo han digerido los alicantinos estar tan señalados para el ascenso directo durante buena parte de la temporada y ahora verse en la situación farragosa de tener que ganárselo de nuevo. Que tengan cuidado con el caudal anotador de Diego García, el oficio de Carles Marco y César Sanmartín y los kilos de gente como Lorante y Manu Gómez.

 

Se supone que los centímetros de Sinanovic se anularán con los de Andriuskevicius y que Berni Hernández pondrá calma a la situación cuando se precise. Necesita un poco más de anotación exterior el Lucentum, que por otra parte sí puede presumir de un juego coral en el que 9-10 jugadores aportan y nadie es imprescindible. La presión es fortísima para los hoy locales y el Burgos llegará sin presión, casi con la temporada hecha. Cuidadín.

 

Tenerife Rural (5º)-Clínicas Rincón (6º). Me apunto este partido para seguirlo online, porque juego ofensivo del que nos gusta a todos va a haber mucho y variado. Son dos equipos con el gatillo fácil, de los que prefieren centrar su esfuerzo en meter en lugar de que el otro no meta. Alegría made in LEB. La temporada pasada, los tinerfeños demostraron manejarse bien en esta eliminatoria -entonces eliminaron a Lleida pese a empezar perdiendo-y conservan ese mismo espíritu. Para terminar de cerrar el asunto pronto, Rafa Sanz intentará que algunos como Francis Sánchez, Hamilton o Antelo se sacudan la irregularidad que les ha perseguido durante buena parte del año.

 

Enfrente, un equipo simpático, encantador. Si sus mayores del Unicaja se la juegan en Las Palmas, ellos lo harán en Tenerife. El Clínicas Rincón tiene calidad para parar un tren (o en este caso, una guagua), pero hay que ver qué lado de ese Curro Romero a la malagueña saca, si el equipo sublime y arrollador o el pusilánime arrollado. Supongo que serán los últimos partidos de Paulao en la LEB, sobrado para esta categoría, y también se ofrece una buena oportunidad para los Rai López y cía ante gente mucho más experimentada. Pim pam pum.

 

Melilla (3º)-Grupo Begar León (8º). Un buen esprint brinda al León la posibilidad de soñar con la hazaña, pero intuyo en esta la eliminatoria más desequilibrada. Al igual que el Alicante, imagino que el trabajo en el Melilla se ha centrado en asumir que el que ya ha subido es el Valladolid por mucho que ellos lo hayan merecido durante una parte de la temporada. Los pívots leoneses, pequeños y ágiles, me parecen demasiado poco ante la corpulencia de Southall, Caio Torres y Waleskowski, y si hay que jugar al "small ball" por ahí anda también Couthbert Victor.

 

Javier de Grado también puede agarrarse a algunas certezas para tumbar a Paco Olmos. Claro, cuando tienes a Gilbert en tu equipo todo puede pasar, aunque la bola esté a ocho metros del aro. Y Stacey de vez en cuando se marca algún partido bueno. En el recuerdo también está el reciente partido en León entre ambos equipos en el que un 79-67 a favor de los locales alejó buena parte de la ACB para Melilla. Con la furia por aquello y el recuerdo de la lección aprendida deben los de la ciudad autónoma hacer bueno el factor campo.

 

Leche Río Breogán (4º)-Villa de Los Barrios (7º). No hay muchos entrenadores que, como Sergio Valdeolmillos, puedan presumir de haber subido a la máxima categoría con tres equipos distintos: Granada, Ourense, Huelva. Así es que el sustituto de Paco García se sabe bien los códigos de estos momentos, un poco como ha pasado con Porfi Fisac en el Valladolid. Por él da confianza este Breogán, no por otro tipo de cuestiones como los problemas con las lesiones. Es de esperar que recupere al máximo número de jugadores para esta eliminatoria, en la que Andrea Pecile debe dar un paso adelante y mandar.

 

Para Los Barrios, el segundo rival puede ser la autocomplacencia. Tiene mucho mérito meterse en "playoff" por segunda temporada consecutiva cuando se tiene una plantilla tan corta, un solo extracomunitario -aunque Richi Guillén rinda de forma estelar- y problemas para cobrar un mes sí y otro también. Si Moncho Fernández consigue convencer a los suyos para seguir practicando el mismo baloncesto ultra racional de la segunda vuelta de la competición pueden darle un buen susto al Breogán. La aparición inesperada de secundarios como Castro o Iturbe también puede ser importante.