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Rashon Turner (derecha), durante la eliminatoria ViveMenorca-La Laguna (Foto: ViveMenorca)

Faltan unas pocas horas para que la otra plaza de ascenso a la ACB empiece a disputarse entre ViveMenorca y Autocid Ford Burgos. Una eliminatoria apasionante, impredecible, intensísima, igualada a más no poder. Los baleares cuentan con el factor campo a favor y con cierto halo de que están más capacitados para subir, pero enfrente se encontrarán con la gran sensación de los "playoffs", un equipo pétreo en el que todos aportan. Como siempre a estas alturas de temporada, las emociones están garantizadas. Echemos un ojo a lo que puede pasar, aunque luego todo es papel mojado cuando el balón vuela...

 

Bases: Pulso de computadoras

El duelo entre Diego Ciorciari y Chris Hernández promete. Dos jugadores bastante similares, aunque con mejor mano el "burgalés" y más capacidad de pase para el "menorquín". Sin embargo, si algo les une es que saben leer los partidos a la perfección y saben adaptar el rol que les corresponde, renunciando al protagonismo a favor del que tienen al lado. Ninguno de los dos son grandes defensores, pero han aprendido a disimularlo bastante bien.

Dándoles descanso, Burgos tiene la baza de la experiencia con Iván Corrales, que ya no es aquella locomotora imparable de los 90, pero sí se ha visto en muchas de éstas. Y eso suma. Enfrente, José María Guzmán no ha terminado de progresar, aunque tiene una buena oportunidad de reinvidicarse en una cita de este calibre.

 

Aleros: Inspiración contra regularidad

El "1x1" fundamental de la eliminatoria es el que dirimirán Cuthbert Victor y Zach Morley. Es curioso que el Burgos esté llegando tan lejos cuando su gran estrella está por debajo de su nivel (al menos estadístico), pese a que en el último choque frente al Melilla sí fue decisivo. Se supone que se anulará mutuamente con Victor, que sí es el hombre al que se está agarrando con acierto el ViveMenorca en momentos de zozobra. A los dos les caracteriza la polivalencia y una exuberancia física difícilmente discutible.

Quienes les rodean son secundarios de lujo. Más calidad en teoría atesoran los baleares, aunque también más irregularidad. Es el caso de Michael Umeh, Diego Sánchez o Marc Fernández, jugadores que pueden romper un partido con una racha desde fuera pero que también son una rémora el día que no meten una, que a veces les pasa. Andreu Casadevall opone a tres jugadores más de "perfil bajo" como Albano Martínez, Alberto Miguel y Chus Castro, pero que no necesitan de muchos tiros para subir en valoración. Hacen un poco de todo: Albano clava los tiros librados, Miguel las suspensiones saliendo de bloqueo y Castro es el especialista defensivo que también penetra decentemente.

 

Pívots: El factor Anagonye

Un factor clave en el "advenimiento" de Burgos está siendo Aloysius Anagonye, a lo mejor más en presencia que en números. Jugador extremadamente rocoso y competitivo, ahora, en el momento decisivo, es cuando está dando un paso adelante, como ya demostró en las eliminatorias ante Cáceres 2016 y Melilla, cuando no lo tenía fácil frente a Drew Naymick y Ondrej Starosta. Caio Torres y Urko Otegui son sus próximas "cenas", quién sabe si no tan digeribles como las anteriores. El brasileño debe dejar a un lado su inestabilidad y volver a sacarle partido a un físico privilegiado. Con el vasco, es seguro que se partirá la cara con quien se le ponga por delante, pero será importante que además anote.

El trabajo de Anagonye es fundamental para que Peter Lorant y Jason Blair, dos tipos con una muñeca excelsa, puedan lucir. Los dos tendrán problemas para parar el juego en el poste de Rashon Turner, que por otra parte deberá moderar su exceso de revoluciones durante algunos minutos de los partidos apretados. Otra cierta ventaja de Burgos es que tiene un "cuarto pívot" más utilizable como Manu Gómez.

 

Entrenadores: Dos tipos que se las saben todas

A estas alturas, Paco Olmos y Andreu Casadevall deben tener poco margen de sorpresa el uno con el otro. Aunque se hayan dejado las retinas hasta las tres de la mañana con los vídeos del rival, las novedades tácticas que puedan presentar son mínimas. Es casi más importante la mentalización, saber administrar victorias o derrotas con muy poco margen de días entre ellas.

Los dos tienen un enorme mérito, además de no renunciar a un baloncesto vistoso, más ofensivo que defensivo. Olmos supo campear con una segunda vuelta muy pobre en resultados sin que el equipo se le fuese de las manos. Y no solamente eso: no se ha quitado de encima la presión de ser el máximo candidato al ascenso después del CAI, con lo que eso supone. Y Casadevall ha hecho creer a sus jugadores que es posible, pese a que Burgos no haya estado nunca en la ACB y en teoría saliese como "tapado" en estos "playoffs".

 

A disfrutarlo.