De Lakers y Blazers hablábamos ayer en la página principal de la web, intentando repasar sus puntos fuertes y sus posibles debilidades, con unos mínimos apuntes sobre lo que podían dar de sí sus respectiva eliminatorias . Echemos un vistazo ahora a sus rivales.
Utah Jazz: Sin novedad en el frente
Son los de Salt Lake City un equipo más o menos sencillo de identificar, pues los de Sloan ejecutan sus ataques de forma muy parecida a como realizaban una década atrás. Evidentemente, con las diferencias que te dan las características de los jugadores, pero sí pienso que estamos ante un bloque claramente identificable: sus cortes, sus bloqueos, una forma bastante ortodoxa -por llamarlo de alguna forma- de jugar al baloncesto. Han tenido varios baches a lo largo de la temporada, principalmente por causa de las lesiones.

Empecemos por su gran estrella, Deron Williams. Sigue rindiendo a un nivel espectacular, con facilidad en la dirección y la anotación, y la eliminatoria ante los Lakers podría decirse que “le viene bien”, ya que es el tipo de jugador que coincide con alguna de las debilidades del equipo de L.A. Creará muchos problemas en la defensa angelina por su velocidad. Con sus suplentes, Knight y Price, el equipo baja bastante su rendimiento, lo normal sería que únicamente apareciesen para dar descanso a Deron.
En los últimos años, Carlos Boozer ha sido lo que podríamos llamar el segundo espada de los Jazz. Con muchas incógnitas sobre lo que sucederá este verano con su contrato y tras varias declaraciones a la prensa que crearon polémica, ha tenido un muy mal año, a causa de las lesiones. No llega en su mejor momento, y parece realmente difícil que podamos ver su mejor versión en esta eliminatoria. Con su ausencia -no hay mal que por bien no venga- hemos asistido a la irrupción de Milsap, con unos números excelentes, aunque puede sufrir mucho ante el poderío físico de Pau y Bynum. Otro que llega con problemas físicos es el turco Okur. Su polivalencia hace que el equipo dé un enorme salto de calidad cuando está acertado, capaz de conseguir rachas de acierto en el triple y combinar con la anotación desde la pintura. Gran parte de las esperanzas en los aficionados de Utah pasan por su rendimiento en la serie. El juego interior lo completan Collins, Fesenko y Koufos, cuya influencia en el juego ha sido escasa a lo largo del curso.

Miles y Brewer han sido el resto de titulares a lo largo del curso. En labores más secundarias, no parece que puedan ser la clave de la eliminatoria, aunque tendrán que realizar el trabajo más complicado: encargarse de Kobe Bryant. Mayores incógnitas hay con Kirilenko, que ha dejado de ser un referente principal en el equipo. Su capacidad defensiva y versatilidad podrían dar más opciones a los Jazz si pudiésemos ver al Andrei de sus mejores momentos, aunque parece realmente complicado. La rotación exterior se completa con Korver, un tirador de rachas, el clásico ejemplo de lo que suele denominarse jugador unidimensional, un especialista, y con un Harpring al que su estado físico le sitúa muy lejos de sus momentos de plenitud.

Muy difícil papeleta la que tienen los Jazz de Sloan, claramente inferiores y que ya fueron derrotados el curso pasado en los playoff por los Lakers, en unos enfrentamientos en los que probablemente se sucedan las altas puntuaciones.
Houston Rockets: ¿Lograrán por fin pasar una ronda?
Resulta complicado hablar de los Rockets, un equipo completísimo y repleto de excelente defensores que no supera la primera ronda desde el año 1997. Como no podía ser de otra forma, no llegan al playoff con la plantilla al completo, ante la ausencia de un McGrady decepcionante, lejos de sus mejores momentos, quién sabe si de forma ya definitiva.

El referente del equipo es Yao Ming, eje de operaciones. Algunos quizás se esperasen con la llegada de Adelman una reencarnación de los mágicos Kings que se quedaron a las puertas del anillo. Nada más lejos de la realidad, utilizan un bajo ritmo de juego, probablemente indispensable para conservar al gigante chino y tienen un excelente nivel defensivo. Su ataque gira generalmente alrededor de Yao, con aportaciones desde el perímetro.
Junto a Ming, alguien tan conocido por aquí como Luis Scola comparte posiciones interiores en el inicio. Su facilidad en el juego al poste y una buena capacidad reboteadora le han convertido en poco menos que imprescindible para Adelman. Sus recambios, un Carl Landry recuperado ya del disparo recibido en un incidente y un veteranísimo Mutombo que podría intentar dar unos minutos de respiro e intentar aportar desde la intimidación, aunque evidentemente con impacto muy inferior al de su mejor época.

Una de las principales armas de los Rockets es su capacidad defensiva, ejemplificada en dos de los mejores jugadores que en este aspecto podemos encontrar en la NBA, Ron Artest y Shane Battier. Éste último es perfectamente conocido por los años que compartió equipo con Pau, lejos ya del brillo de su etapa universitaria y dedicado en ataque casi de forma exclusiva a algún lanzamiento abierto. Diferente es el caso de Artest, jugador que tiene una sensacionales cualidades al poste pero al que quizás le pierde en ocasiones su intento de ser protagonista, con numerosos lanzamientos exteriores -si bien es cierto que ha terminado el curso con excepcionales porcentajes desde el triple-. En ellos dos estará una de las claves de la eliminatoria, ya que gran parte de las opciones de Portland pasan por el rendimiento de Roy, al que a buen seguro harán sufrir. Junto a ellos, comparten posiciones exteriores Von Wafer, Brent Barry y Chuck Hayes. Quizás quien haya tenido un rol más destacado a lo largo del curso fuese el sorprendente Wafer, capaz de liderar la anotación de su equipo durante varios partidos, mientras Barry está muy lejos de sus mejores momentos y reduce su arsenal ofensivo al lanzamiento triple y Hayes es generalmente recordado por su curiosa mecánica desde el tiro libre.

En el puesto de base, Rafer Alston se marchó a Orlando por la emergencia de Aaron Brooks, quien ya apuntase buenas maneras en su temporada de debut. Junto a él, un Kyle Lowry llegado de Memphis, en una pareja que quizás pueda pecar de inexperiencia.
Sin embargo, debemos tener en cuenta que la inexperiencia es precisamente una de las características de los Blazers, el equipo con ventaja de campo. En definitiva, nos encontramos una eliminatoria muy abierta, en la que ambos equipos intentarán detener con muy buenos argumentos los puntos fuertes del rival en ataque, en lo que presumiblemente serán encuentros trabados, de carácter defensivo, y probablemente de baja anotación. Aunque me encantaría estar equivocado.
