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Siete motivos por los que el TAU ganará la liga


Ha sido el mejor equipo en toda la temporada.
Tomó el liderato en la Jornada 8 y lo ha mantenido hasta el final a base de victorias holgadas, buen juego y una sensación de superioridad muy difícil de alcanzar. Regular, sobrio, con confianza en sí mismo (incluso Dusko apela a la lógica para que su equipo se proclame campeón) y con el triplete a un paso. ¿Por qué se iba a venir abajo el equipo justo en este momento?


Imbatible en casa.
El TAU no cae en ACB como local desde hace 14 meses, que se dice pronto. 24 partidos, 24 oportunidades, 24 equipos diferentes que aspiraron a romper esa inexpugnabilidad del Buesa Arena. Todos fracasaron. Con el factor cancha a favor en esta Final ACB, prolongar un par de semanitas más esta increíble racha es sinónimo de título.

 

Foto: Aitor Arrizabalaga
 

 


Le tiene tomada la medida a su rival.
Históricamente, el TAU Cerámica es el equipo que peor se le ha dado a Regal Barça (9-16 para los baskonistas) en Playoff. En semis de 2006, 3-0 para los de Vitoria-Gasteiz. En la Final 2008, un 0-3 que hizo aún más daño. ¿Seguimos? En esta campaña, todas las batallas ACB conquistadas por el TAU. Venció en Supercopa, en la Copa del Rey y en los dos encuentros de la fase regular. En su mano, cerrar el círculo.


Splitter-Rakocevic, imparables.
Están en un momento muy dulce de juego. Tiago ofreció su versión más salvaje y descomunal en la serie ante el TAU Cerámica, creciéndose especialmente ante Felipe Reyes. Igor, por su parte, ha sido el máximo anotador baskonista en cuatro de los cinco partidos de la lucha por el título. Los dos jugadores más valorados hasta el momento en todo el Playoff, si vuelven a estar al máximo, pueden decantar la serie para el TAU.


Pete Mickeal, a sus anchas.
Ningún equipo se le da mejor que el Regal Barça. Con el Breogán le hizo 27 puntos por partido y la pasada temporada, ya con el TAU, fue la pesadilla culé, logrando el MVP de las Finales tras exhibirse en los momentos de la verdad. Ahora, y más sin Lubos Barton, considerado el "anti-Pete" cuando llegó a Barcelona, tiene vía libre para cebarse con su rival favorito.


Un ataque más letal y peligroso. Si logra imponer su ritmo y el encuentro se mueve por guarismos altos, la serie tendrá color baskonista. El mejor ataque de la liga regular también brilla en Playoff, hasta el punto de anotar en esta fase una media de 13,8 puntos más por partido que el propio Regal FC Barcelona, que deberá frenar el arsenal ofensivo del TAU para que no repita el guión del pasado año.


Un guiño a los supersticiosos.
El TAU ya ha superado la maldición del campeón, esa que provocó en las últimas cuatro campañas que el campeón vigente, en lugar de poder defender el título hasta el final, cayera a las primeras de cambio en cuartos de final. Si ya ni los astros ni los conjuros pueden con el TAU… ¿serán capaces los barcelonistas?

 

Foto: -

 

 

Siete motivos por los que el Regal FC Barcelona ganará la liga

 

Defiende mejor que el TAU. Damos la vuelta a la tortilla.  Si su oponente se agarra a su talento en ataque, Regal FC Barcelona se abraza a su facilidad para secar a sus contrincantes como motivo principal para soñar con el título.  Ningún equipo encajó menos puntos en la fase regular. Pero es que esa brillantez en defensa se ha multiplicado en el Playoff, recibiendo de Pamesa y Unicaja sólo 68,6 puntos por choque, un promedio de 16,2 puntos menos que el TAU. Y ojo que sólo hay que observar el axioma que se repite en los últimos campeones, Real Madrid 2005/2007, Unicaja e incluso el TAU de la pasada temporada, tan feroz en ataque como en defensa, para ver que para ganar el título hay que ser fuerte atrás.


Tiene mejor plantilla.
O, mejor dicho, más profunda que la del TAU. A comienzos de temporada, vitorianos y barcelonistas eran los favoritos para los técnicos ACB. Aunque muchos coincidían en que el conjunto más compensado y que tenía más recursos era el barcelonista, pese a que el TAU ha dado más sensación de equipo. Más dinero gastado, más estrellas rutilantes y más alternativas en la rotación. En una serie a cinco partidos, esto debería influir.

Foto: ACB
 

David Andersen, el talismán. El australiano es sinónimo de éxito. No es casualidad que en todos sus equipos haya ganado títulos, que todos los lugares por los que pasó se contagiaran de su carácter ganador. Rey midas del baloncesto y con esa maravillosa manía de crecerse cuando más le hace falta a sus conjuntos, en la hora en la que se deciden los títulos. En la Final Four acudió a su cita sin suerte para los suyos, mas en el Playoff espera cambiar esa tendencia. Él va a responder.

 

Más ansias de victoria. Si tiramos de argumentos más psicológicos que baloncestísticos, el de la motivación debe favorecer al cuadro de Pascual. Un triplete ACB es tentador, así como lo es revalidar título. Pero más aún lo ansía el club que, acostumbrado a vivir en la élite, lleva un lustro sin conquistar el trofeo. Un equipo en el que sólo Navarro –y este busca ese MVP que se le resiste-, Grimau, Sada (con poca participación) y Santiago (jugando en el Unicaja) conocen las mieles de un campeonato de liga ACB. Con tantas necesidades históricas, la redención es urgente.


El recuerdo de la Euroliga pesa más.
Vale, es cierto que el TAU es un verdadero coco para Regal FC Barcelona en territorio ACB, con tropecientas victorias seguidas en todos los terrenos posibles. Pero el cuadro blaugrana prefiere fijarse en el último precedente, el más positivos para sus intereses. Es un dos por uno. Sirvió para descubrir que el TAU no es imbatible y para comprobar que el Buesa Arena también se puede abordar. Hay triunfos con carga simbólica y ese pudo ser uno de ellos. Además de ganarse un puesto en la Final Four, quizá esa eliminación de su bestia negra reciente cambie la tendencia de malos resultados ante el TAU.

 

Foto: Euroleague/Getty

 


Tras prórroga se saborea mejor. Otro factor mental que puede ayudar al Regal Barça. Sentir el abismo tan cerca, con el Unicaja a una posesión de eliminarle, da miedo en un principio y, en caso de victoria, ese susto deriva en un sentimiento de liberación y alivio formidable, capaz de aumentar la moral del más pesimista. Regal Barça pudo quedar fuera ante los malacitanos pero no lo hizo, pasando a la final de modo agónico. Y eso se debe notar en la pista, especialmente si el final de pista es igualado. Sólo un dato. El año pasado el TAU se ganó el billete a la final con suspense y Kus perdonando in extremis desde la personal.  En la siguiente ronda, paseo triunfal.


Un guiño a los supersticiosos.
Históricamente, el puesto de la liga regular que más opciones da de ser campeón no es el primero sino, sorprendentemente, el segundo. La última liga de los barcelonistas llegó partiendo de esa posición en la lucha por el título. Además, al TAU se le ha dado bastante mejor el factor sorpresa que defender la condición de favorito. De hecho, sus dos campeonatos ligueros fueron precedidos de un cuarto puesto final en la fase regular.