Ya está ahí. A la vuelta de la esquina, como el que dice. Reconozcamos que se ha hecho larga la espera. Pero ya llegan las semifinales. Sábado y domingo para disfrutar. En el pabellón o bien cómodo en el sillón de casa. La tele pondrá de su parte.Hoy tocaba actualizar el blog con un texto referente a los partidos de este fin de semana. Hay que "vender" las semis, me dicen. Que viene a ser algo así como llamar el 31 de diciembre a un amigo y decirle que no se olvide de que esa noche acaba el año. "Ah, y recuerda disfrutar". Pues idéntico. Este texto sale solo. El artículo más sencillo del año.
Las semifinales de todo un Playoff ACB no necesitan presentación. Y menos con un cartel tan estelar, con los cuatro equipos más habituales en la última década en estas lides, con tantas cuentas pendientes y tanto en juego.
No es preciso hablar de datos, de números, de antecedentes. La final espera. Y eso es lo más importante. En Vitoria, un TAU-Real Madrid para comenzar a lo grande. Los dos últimos campeones, frente a frente. Uno a uno en ACB esta temporada. El Buesa Arena, inexpugnable, el Real Madrid, en línea ascendente. Los piques están asegurados, la tensión también. Bien llevada y con civismo, los encuentros "calientes" nos apasionan a todos. Y más si tanto ímpetu se ve reflejado sólo en la cancha, claro.
Cuarenta minutos son capaces de decidir todo un año. ¿Quién se iba a acordar de la irregularidad madridista durante la temporada si se plantan en Vistalegre con un 1-0 a favor? ¿No daría el TAU un golpe durísimo a su rival con una victoria con tanta suficiencia como la lograda en la ida en la primera vuelta?
En Barcelona el telón tardará más en bajar -lo hará el domingo-, mas la expectación es idéntica. En este caso, duelo entre segundo y tercero de la ACB. La última vez que se vieron acabaron
extasiados tras una intensa prórroga. Sonrisa culé. Las veces que se han cruzado en Playoff -siempre con victoria blaugrana-, han protagonizado los momentos más épicos y agónicos de la lucha por el título, con los barcelonistas superando en tres ocasiones seguidas el match ball de su rival. Y no, no hablamos de tenis. Aunque en el deporte de la raqueta, en el planeta ACB este Playoff equivaldría a un Federer-Murray y un Nadal-Djokovic en menos de 24 horas. Del tirón.El Palau rugiendo, los malacitanos intentando vengar a varias generaciones y plantillas históricas en Málaga que se quedaron a las puertas de hacer historia, reencuentro oficial en Vitoria tras el final de hace cuatro años. Rakocevic y Bullock ametrallando desde fuera, Vázquez y Haislip disputando la corona de las alturas. Aíto en el Palau, Archibald y Santiago frente a frente dos años después y con los papeles cambiados, Felipe y las "pasiones" que levanta en el Buesa Arena. Todos son alicientes para disfrutar, para alejar problemas cotidianos, agobios de la semana e incluso la dichosa crisis por unas horas y disfrutar. Simplemente disfrutar de lo que llega, de partidos que tal vez en unos años recordemos igual que hoy disfrutamos rememorando los ya vividos. Receta sencilla. Y eficaz.
Con los partidos, para el periodista llega la vorágine de fotos, crónicas y las propias noticias que generen esos encuentros. Detalles, apuntes, claves, declaraciones, actualización del blog incluso. Sin embargo, esos 40 minutos frenéticos del sábado y esos otros 40 del domingo son la perfecta excusa para no poner ni una pega a toda la carga de trabajo que llegue. Bendito agobio el del baloncesto.
