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Foto: ABC"Tranquilos, tranquilos". Los jugadores de Regal Barça celebraban el salvaje triple de Gianluca Basile a falta de dos segundos para la conclusión del encuentro. Jarro de agua fría para el Buesa Arena, que vivía algo que, en un contexto distinto y con un desenlace aún por decidir, bien recordaba al triple de Herreros. Como en aquella ocasión, también ésta había sido la primera canasta en todo el encuentro de Basile.


La euforia se desató en sus compañeros. Era lógico, estaban a dos segundos de conquistar el Buesa Arena, de ganar una batalla que puede valer una guerra. Volvían a mandar en un choque de alternativas. Guión basado en la locura, maravillosa locura, con rachas de gran baloncesto y emoción desde el salto inicial hasta el último segundo. Literal. Pero Gianluca seguía pidiendo calma. Segundos después de coger el balón, levantarse por instinto y entrar en la historia del Playoff. A la memoria visual y en zona VIP. Como si fuera su pan de cada día, como si lo que acababa de hacer fuese algo lógico, por lo que no había que extrañarse. Ni siquiera inmutarse. "Tranquilos, tranquilos", repetía. Acababa de ganar el encuentro. Un choque con conclusiones, confirmaciones y paradojas:  

Definitivamente, es tiempo de Andersen.
Se planteaba el encuentro como un bello duelo entre Andersen y Mickeal. Era su momento. Uno, porque se le da especialmente bien el conjunto barcelonista y porque tiene la dichosa manía de crecerse en las finales. El otro, porque es un ganador nato que tiene entra ceja y ceja conquistar esta liga. El enfrentamiento se decantó para el australiano. K.O. técnico. Pete acabó con -4 y 1/7 en tiros de campo, mientras que Andersen sumó 21 puntos y 20 de valoración. Antes del descanso, con un impecable 5/5 en tiros de dos y un negativo 0/3 en triples, le llegó la bola y no se lo pensó. Triple y máxima para su equipo. El mejor simbolismo de una estrella que ejerce como tal cuando hay que hacerlo.


Splitter y Rakocevic no fueron suficientes.
Los dos jugadores más valorados, no sólo en el TAU sino en el global del Playoff, se quedaron con la miel en los labios. Los 52 puntos que entre ambos consiguieron en este apartado (37 puntos, 15 rebotes, 6 asistencias del dúo mágico) se notaron, y mucho, pero el triple final de Basile lo apagó todo. El brasileño, que a pesar de estar desarrollando el mejor baloncesto de su carrera aún se le observan signos de ser humano, acabó muy cansado, mientras que Rakocevic falló un tiro libre que quizá no hubiera variado el rumbo del encuentro si es que Basile estaba destinado a ejercer de héroe.

 

Foto: ACB
 

 


Navaro: Si la pelota no entra...
Juan Carlos Navarro
estuvo muy bien defendido por Sergi Vidal, que le impidió recibir en condiciones francas para el lanzamiento en numerosas ocasiones. Con un gris 3/11 en el tiro, el escolta se conformó con 11 puntos. Sin embargo, se disfrazó de base para asistir a sus compañeros, regalando ocho pases de canasta y demostrando que, si el balón no quiere entrar, existen otras alternativas para ayudar en la victoria.


Paradojas de ayer y hoy.
A Regal Barça le sonríe la suerte en los partidos apretados del Playoff, con victorias ajustadas ante Pamesa, Unicaja y el propio TAU. Si ante Unicaja un triple forzado de Cook no quiso encontrar jamás aro, frente al cuadro vitoriano, un lanzamiento parecido y en una situación similar de Gianluca sí que llegó a su destino. Sin necesidad de mirar atrás, otro dato curioso: Los de Pascual casi caen después de un encuentro muy inspirado en el tiro víctima de los rebotes ofensivos de su rival. El TAU llevaba 12 al descanso y acabó con 19. Sin embargo, precisamente un palmeo de Ilyasova tras el triple de Andersen, permitió que el balón le llegara al italiano y Regal Barça dispusiera Foto: EFEde una segunda oportunidad. Y Basile no perdonó. Y ya van varias ocasiones haciendo de ejecutor.

 

Al mismo TAU ya lo martilleó en 2005, vistiendo la camiseta de Skipper Bolonia y clavándole cuatro de sus seis triples en el último periodo. También fue clave para fulminar con otro triple para la historia a Lottomatica Roma y meter a su equipo en la final. O para un año antes darle a la Fortitudo el pase a la Final Four con una canasta ganadora ante el Efes Pilsen.

 

Hablamos de Basile. Ese que si no tiene el día en ataque será igual de importante ya que habrá secado al rival más fuerte -que le pregunten a Bullock- y que, si lo tiene, es capaz de realizar exhibiciones como las que firmó ante Maccabi en 2008, frente al propio TAU en semifinales ACB de 2007 o contra el Real Madrid en cuartos de Euroliga en aquel año. Ésta última con triple clave para eliminar a los blancos. Sí, estamos hablando de Gianluca, aquel nombre que se aprendieron a base de golpes los jugadores de la selección norteamericana, o el mismo que sentenció en los últimos minutos con triples el pase de Italia a toda una final olímpica, eliminando a Lituania.

 


Gianluca en estado puro. Hace sólo seis días, su equipo caía en Málaga ante el Unicaja y, de todos los análisis que hacían los jugadores, él suyo era el más racional. Sin excusas, sin lamentos, sin más rodeos. Apelaba a mantener la cabeza fría, algo que su equipo no lo había conseguido. Precisamente su Playoff estaba siendo algo discreto, como la segunda parte de su temporada. Con 34 años y un rol en el que es laborioso brillar por la cantidad de jugadores de calidad en su plantilla, el italiano no desesperó. Siguió su propio consejo y esperó su oportunidad, que llegó el pasado domingo en el Palau, donde fulminó al cuadro malacitano a base de lanzamientos de 6,25. Cuatro días después, en el primer asalto de la Final ACB, una única canasta valió un mundo, una apuesta de cuatro años, una guinda a una trayectoria y quién sabe si una liga. 

Foto: ACB

 

El reloj pareció pararse cuando recogía el balón a falta de 4,3 segundos para el final del encuentro. El aro, a ocho metros. La gloria, a un tiro. Sin persárselo, a lo Robert Horry contra los Spurs, 'Il Baso' se levantó y tiró uno de esos lanzamientos a los que él denominó "ignoranti". El "tiro ignorante" nació de su boca en 2003, tras una gran remontada frente al Cantú con una gran cantidad de triples suyos a los que él mismo llamó de esa curiosa manera. Se trata de lanzamientos en una posición difícil en los que que el defensor, desprevenido, no puede hacer nada para que su adversario pruebe fortuna. "Senza coscienza".

Tiros que que nacen del alma, de su instinto más puro, de su sentimiento. Tiros con el corazón y no con la cabeza, con las ventajas y desventajas que eso conlleva. Arrebatos de pasión y locura, lanzamientos con denominación de origen, con sello personal, con futuro incierto, sí, pero con más de un final feliz. Como el de este jueves. “Es un balón que llega y lo tiras como puedes. Cuando tengo confianza entran fáciles, pero hoy no estaba bien. Sin duda he tenido suerte. No me dio tiempo a pensar”. Modesto, Basile evitaba ponerle nombre al verdugo baskonista. Y es que un tiro ignorante tumbó hoy al TAU y al infierno casi inexpugnable del Buesa Arena. "Tranquilos, tranquilos"... aún quedan dos pasos.