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06/06/2009

Foto: EFEComenta el compañero José Ignacio Huguet en su blog que él acaba de tirar la bola de cristal. Yo, en cambio, estoy por empezar a creer por fin en la mía. Con la cantidad de palabras inútiles que usamos los periodistas para redundar en lo mismo, una y otra vez en las previas, por fin mentar a los precedentes sirvió de algo. Un guiño de la casualidad me devolvió la fe en ella.

Antes del segundo asalto de semifinales, recordábamos el mágico tercer cuarto del Real Madrid ante el TAU en 2005. Y, voilà, exhibición blanca este sábado justo tras el descanso. De igual forma, mencionábamos la espectacular remontada barcelonista en Málaga, con un 0-17 en los minutos finales, para acabar certificando su pase a la final dejando helado el Martín Carpena. Y lo de este viernes noche, ha sido un calco... excepto que esta vez Unicaja se levantó del suelo y acabó venciendo a los puntos el combate.

Este choque sí ha tenido aroma a Playoff. Quizá, junto al TAU-iurbentia y al DKV-Real Madrid del Olímpic, el que más en todas las eliminatorias por el título. Hubo emoción desde el primer minuto hasta el último, alternativas, piques, exhibiciones individuales y un enorme ambiente en las gradas que le daban un toque de épica al partido. El abismo de la eliminación a un lado. El billete a la final en otro. Choque de trenes. Regal Barça no tuvo su mejor día en el tiro mas remontó una desventaja de 18 con una seguridad en sí mismo pasmosa. ¿Hubiera creído tanto en la victoria el equipo blaugrana en un choque con menos valor? En tiempo de Playoff, lo difíciil parece fácil. Y viceversa, con la final a un paso tan accesible como lejano y laborioso para ambos.

Foto: Unicajab.fotopress/M. PozoSiete nombre propios:

Boniface Ndong.
Elevado, excelente, eminente, excelso, grandioso, extraordinario, insuperable, excepcional, espléndido, soberbio, admirable, celestial, divino, glorioso... el vocabulario castellano es extenso pero habrá que tirar de sus dialectos senegaleses para definirle. Fue el referente del Unicaja en el primer periodo y en el tercer cuarto terminó de explotar, con acciones positivas que pusieron en pie al Carpena y encarrilaron el triunfo de su equipo.

Joseph Gomis.
El Unicaja se sintió muy cómodo jugando con velocidad y el francés tiene buena culpa de ello. Tan eléctrico como siempre, sus carreras le otorgaron puntos fáciles al conjunto malagueño y fue esencial en el parcial de 13-0 tras el descanso, consiguiendo más tarde otros cinco puntos consecutivos para darle la máxima ventaja a su equipo. Se crece en partidos así.

Carlos Jiménez.
De tres, de cuatro o de siete, si hubiera. El veterano jugador es un seguro de vida para el Unicaja. Mira poco el aro mas lo hace con seguridad y eficacia. Su defensa es de manual, aparece en todos lados para asfixiar a su rival y, para colmo, un triple suyo -la canasta más importante de todo el partido- terminó con el dominio blaugrana y abrió la puerta a la victoria cajista.

Afición malagueña.
No encesta canastas ni viste de corto... pero casi. El público malacitano calló el debate sobre si el ambiente reciente en el Martín Carpena era más o menos frío con una presión realmente intensa a Regal Barça. El infierno verde regresa. Muy metidos en el partido desde el inicio, el pabellón parecía venirse abajo en los minutos más calientes de los locales y supieron mantener la fe en los peores momentos de su equipo. El Palau debe responder como sabe, siendo otra caldera.




David Andersen.
Siempre aparece. Es el primer Playoff ACB en su vida y parece que lleva años jugándolo. Tira cuando el balón más quema, se ofrece en los momentos dulces y en los más críticos y es uno de los referentes para el conjunto blaugrana. Comenzó con tres fallos pero pronto se repuso, culminando con cinco puntos seguidos la remontada culé. Si la victoria se hubiera ido para Barcelona, el australiano hubiera tenido buena culpa de ello.

 

Foto: EFENavarro. (Ver apartado Ndong. Y si encontramos más adjetivos, pues a etiquetarle con ellos). El escolta ofreció su enésima exhibición en ACB, demostrando lo caliente que está su muñeca a estas alturas de la campaña y lo que le gustan los partidos tan tensos para sacar a lucir todo su talento. Mucho más cómodo sin la presión de Berni Rodríguez, sumó seis triples y demostró su capacidad de respuesta en los momentos más adversos, lo que casi le da el pase a la final a su equipo.

 

Roger Grimau. O Víctor Sada. O Vidal en el TAU, o el mismo Berni en el Unicaja. Jugadores que parecen esquivar el perfil de estrella, que no siempre brillan en sus números y que por su rol, están más expuestos a la crítica y menos al lucimiento que algunos de sus compañeros. Mas Grimau se encargó de demostrar su importancia en el equipo. Con su conjunto K.O., tiró del carro y ayudó a Navarro, por mucho que el 4 de valoración final se encargue de dictar que no hizo tanto. También Sada, mucho más metido en el encuentro que Jaka Lakovic, dio la cara, estuvo impecable en el tiro y recuperó, para colmo, cinco balones. Si en Barcelona las estrellas les acompañan, la final estará más cerca. ¿Se prolongará el sabor a Playoff en el Palau? Confíemos en ello.