Granville Waiters (Playoff 1989)
En una época donde los extranjeros en la liga estaban llamados a marcar diferencias y a ser los líderes en ataque, Aíto sorprendió a todos al anunciar el fichaje de Granville Waiters, un especialista defensivo que no respondía al perfil habitual. El norteamericano, con pinta de cuarentón desde su época rookie, llegó con la lección aprendida: "Voy a defender, taponar y rebotear". El jugador pasó la prueba y acabó haciéndose un hueco en el equipo, sin acaparar portadas en la llamada "Liga de Petrovic" pero cumpliendo su papel a la perfección. Hasta que llegó el Playoff, donde el bueno de Waiters se desmelenó. Nunca peor dicho. Granville se lució en semifinales, consiguiendo ante CAI en un encuentro un impoluto 9/9 en el tiro que aún hoy es un récord en ACB. Para la final guardó lo mejor, jugando una serie colosal ante el Real Madrid y poniendo la guinda a su temporada con 17 puntos, 5 rebotes y 4 robos ante el Real Madrid en el último partido. El de la verdad. El de la victoria. El de la liga. Su exhibición llegó incluso a hacer plantearse su renovación a los dirigentes blaugranas, aunque finalmente se marchó al Caja Bilbao, el último conjunto de su carrera.
Un cuarto de siglo después... ¿qué es del ex barcelonista? Su historia sorprende. A través de su web, granvillewaiters.com, el de Ohio ofrece mil cosas. ¿Quieres un programa de financiación de créditos o un préstamo hipotecario? Él es tu hombre. ¿Necesitas, en cambio, sistemas de seguridad para tu hogar? ¿Alguna oportunidad de negocio tal vez? Dale un telefonazo. Como si te apetece una alimentación más sana, que te organice un viaje, camisetas bordadas o con la foto que tu elijas, un antioxidante para el cuerpo o un djembe traído de la misma África. Todo un rastro del siglo XXI. Y aún le queda tiempo para programas humanitarios, que nunca está de mas. El destino le alejó del baloncesto aunque, desde luego, no se puede decir que Waiters haya perdido el tiempo. Al contrario.
Stanley Roberts (Playoff 1991) 
Toda una montaña rusa de emociones. De ser una estrella colegial y compañero de O'Neal en la Universidad pasó al Real Madrid, que apostó por él. Al jugador le costó adaptarse aunque acabó firmando 11,8 y 8,8 rebotes por choque. En el Playoff, Roberts fue a más y llegó a igualar el récord de Romay de tapones en la fase por el título, con 6 ante el Unicaja, aunque la eliminación ante el Taugrés en cuartos le costó cara. Su salida del Real Madrid fue tormentosa, con multa de propina.
La polémica que envolvía su figura le perjudicó en el draft (23º) y, previo paso por Orlando, sólo su primer año en los Clippers ofreció lo que se esperaba de él. Perdido en Minnesota y Houston, en 1999 fue expulsado dos años de la liga por el consumo de éxtasis, una sanción que la FIBA extendió al viejo continente. El jugador entró en una espiral de locura en la que nada de lo que viniera podía ser bueno. Dilapidó su fortuna en tiempo récord, comprando todo tipo de lujos, incluidos 20 coches de alta gama por auténticas millonadas. Amenazas a su ex mujer, detenido por posesión de cocaína y marihuana, demandas por no pagar la manutención de su familia. Lo que mejor simboliza su decadencia es la casa que estaba construyendo para su madre, abandonada y sin acabar por su ruina económica. Al borde del precipicio, Stanley recondujo su vida cambiando el chip y empezando de cero, una vez se retiró del baloncesto. Primero fue guardaespaldas y ahora está metido en el negocio del automóvil. Afirma ser feliz con sus hijos, se define como un ex alcohólico y ex drogadicto y quiere ayudar a la gente con problemas para que eviten "las malas compañías". ¿Su último sueño? Ser entrenador de basket.
Tanoka Beard (Playoff 1994-97-98-99-2000)
Genuino. Beard Llegó con el Breogán a Playoff, hace ya quince años, aunque se salió definitivamente en el Joventut, con una espectacular serie ante el Real Madrid (100 de valoración en tres partidos). Al año siguiente, batió con el cuadro verdinegro el récord histórico de valoración, con 44. En el Real Madrid no pudo pasar de cuartos y tampoco con el Pamesa en la siguiente temporada. Aunque su andadura sería larga. 20 años de profesional, 12 países diferentes y con una lista interminable de equipos en su currículum: Ulker, Besaçon, Cocodrilos de Caracas, Fenerbahçe, Lokomotiv, Zalgiris, Hapoel Holon, Brujos de Guayama, Cariduros de Fajardo y Tartu Rock, además de los ACB, con doble estancia en la 'Penya'. Ahora repítanlo sin mirar y de atrás hacia delante.
Su última aventura puede ser la del Leones de Ponce de Puerto Rico, que anunció el fichaje de Tanoka antes incluso de que éste terminara la temporada en Estonia, donde a sus 38 años seguía con promedios acordes a los de su carrera, 17 puntos y 10 rebotes. El veterano pívot, además, ha editado un disco de rap muy exitoso en las radios lituanas durante su periodo en el Zalgiris y de momento, no le pone fecha a su retirada. ¿Le veremos pronto a él y a su pañuelo perdido en España? ¿En la cancha o en el escenario?
Larry Micheaux (Playoff 1987-88-89-90-91-92-93)
La NBA y la LEGA fueron sus estaciones previas a la ACB. Micheaux, el compañero de Olajuwon y Drexter en un equipo inolvidable en la Universidad de Houston, llegó al Caja Álava en la 86-87, deslumbrando desde el primer día por su fuerza, garra y capacidad reboteadora, con más de 10 capturas por partido en sus 268 partidos en la competición. Capaz de realizar 41 puntos en un encuentro de Playoff con los baskonistas, una marca que aún nadie ha superado, llevó su magia a Valencia, Milán y Huesca antes de colgar las botas.
Mr. Mean, como es conocido en Estados Unidos, es hoy en día entrevistado por los méritos de su hija, La Toya Michaux, que juega en Texas A&M University, para orgullo de su padre, que se refleja en ella. A las puertas de los 50 años, Larry estuvo entrenando al equipo del instituto de Stafford, en Texas, llevándolo hasta el título del distrito en una ocasión. Después de cuatro años embarcado en ese proyecto, Micheaux dirige el "June Jam-Bo-Ree Basketball Camps", un campus para niños y niñas de entre 6 y 17 años, con colaboradores en el proyecto de auténtico lujo, como Kenny Smith o Meadowlark Lemon.

Aaron Swinson (Playoff 1997)
No encontró hueco en la NBA y se marchó al Montecatini italiano. El Pamesa se fijó en él y la ACB lo disfrutó. 68 mates del angelito en su primera temporada, una liga entera en los dobles dígitos de anotación, uno de los grandes culpables del primer pase a cuartos de final de Pamesa y un Playoff en el que dio la talla. Apuesta exitosa. Más aún con la Copa del 98.
Tras su vertiginoso paso por la Ciudad del Turia, Swinson visitó la elástica del Joventut, del Pau, del Roseto, Libertad de Sunchales argentino y del Ourense antesde arrasar en LEB2 y LEB1 con Algeciras y Los Barrios, sus últimas paradas antes de la retirada. A continuación voló a Estados Unidos para reunirse con los suyos y acabó de asistente de Tulsa 66ers, de la NBDL. Su mujer también es entrenadora, "la más dura" en palabras de su esposo que, para completar la telenovela, es ahora el ayudante de Charlene en el Tulsa femenino. Todo queda en casa.
Deon Thomas (Playoff 1995-97-2000)
Alguien que debuta en Playoff con 20 puntos, 7/7 en tiros de 2 y 4/4 en tiros libres, tiene buena pinta. Deon gustó en el TDK, se confirmó en Girona, jugó Playoff con Unicaja, progresó en el Caja San Fernando y fue una de las claves para que Canarias Telecom disputara la lucha por el título, con un gran final de liga y dos buenos partidos de cuartos ante el Real Madrid.
Cáceres, Maccabi Tel-Aviv (Euroliga incluida), Menorca, CSKA Sofía, Maccabi Givat Shmuel y Maccabi Haifa fueron el resto de destinos del norteamericano, que dejó el baloncesto con 37 años la pasada campaña. Hace poco, en una entrevista en su país, afirmó que lo que encontró a este lado del Atlántico fue "maravilloso. Conocí a mi mujer en España y tuve dos hijas, no hubiera tenido esta maravillosa familia si no hubiera ido allí. No me arrepiento de nada, aunque me pregunto qué hubiera hecho en la NBA. No hubiera sido un LeBron o un Kobe pero sí un especialista tipo Bowen". Hace unas semanas recibió un homenaje en Illinois, donde aún es el máximo anotador histórico, aprovechando para indicar su nuevo proyecto, ser entrenador de aquí a cuatro años. Otro más.
Xavier Jon Davalillo (1984-87-89)
El Caja Bilbao y el iurbentia Bilbao Basket son entidades diferentes, aunque Xabier Jon Davalillo simboliza a la perfección el sentimiento de los amantes del basket vizcaínos. Debuta en el primer Playoff ACB con 17 puntos en tres encuentros y, transcurrido un trienio, se cruza con su ex, el Caja Álava defendiendo ya los colores del Cajabilbao, en una serie en la que promedió casi 15 puntos por choque. Repitió con los bilbaínos en el Playoff del 88 y del 89, concluyendo su carrera en el Oximesa, tras pasar por Murcia.
Su retirada no le alejó del baloncesto y, transcurridas más de dos décadas desde su primera presencia en un Playoff, Davalillo asumió la presidencia del iurbentiam, que ostenta desde hace tres años y medio alcanzando cotas altísimas para un club recién llegado a la élite. 25 años después, hay otro choque entre bilbaínos y vitorianos en la lucha por el título. En esta ocasión, Xabier lo viviá en el equipo de su tierra y cambiando el palco por la pista. Pero al pie del cañón.
Mike Ansley (Playoff 1992-93-95-96)
El protagonista del "no-triple" más famoso de la ACB. La liga del triple de Ansley es, paradójicamente, la liga que se llevó el Barça. El autodenominado mejor 4 de Europa, pura calidad para el Unicaja, realizó, sin que entrara el famoso tiro, el mejor partido de un jugador cajista en Playoff en la historia de la entidad malagueña, con 37 puntos. Si Beard acumula países y equipos, el de Alabama tampoco se queda corto. Orlando, Philadelphia, Charlotte, Mayoral, Birminghan, Unicaja, Hapoel Galil, Cáceres, Darussafaka, Sopot Trefl, Tarnow Krakow, Ostrow Gipsar, Turow Zgorzelec, Basket Kwidzyn y Polonia Warszawa, donde aún juega. ¡Con 42 años!
Adaptado a la liga polaca, donde lleva jugando desde 2001 con la única interrupción de su paso por Orense, Ansley ha hecho un pacto con el diablo y los años no pasan para él. Con 38 años todavía andaba marcando 23,1 puntos y 8 rebotes de media por partido. Con 42 ha perdido aún más de una forma física que nunca cuidó demasiado, pero sus números parecen no resentirse. Hace unas semanas sorprendió al mundo del basket con 37 puntos con unos porcentajes escandalosos, y en su final liguero ha superado la veintena en cinco de sus últimos siete encuentros. Casi un cuarto de siglo después de debutar en la NCAA, Mike firma 13,5 puntos por partido, con un porcentaje en triples del 44%. Genio y figura hasta la sepultura. Si es que es mortal, claro.
