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Foto: Augustagroovebasketball.com.Ricky Brown. Llegó a Málaga en 1988 con experiencia NBA y habiendo logrado ser campeón de Europa con el Tracer Milán, ganándose, por tal caché, el contrato más jugoso en la historia cajista hasta el momento. Con el Caja de Ronda deslumbró, logrando en la primera campaña meter al cuadro malacitano en Europa (sus 27 puntos por partido en su debut en Playoff no pudieron con el sorprendente CAI) y repitiendo exhibición en cuartos al año siguiente (21 de promedio). Tras un año en Venecia, firmó por el Real Madrid, donde se le recuerda más por su canasta final frente al PAOK que le dio la Recopa a los blancos, aunque en el primer año brilló en Playoff y en el segundo conquistó la ACB. En 1995 repitió presencia en la lucha por el título con el Festina Andorra, despidiéndose de España con una decena de partidos en fase regular con el Taugrés en la siguiente campaña.

 

Amante de la gastronomía española y con los recuerdos muy presentes de unos años mágicos para él, Ricky Brown sigue, en la actualidad, ligado al baloncesto. Copropietario de los Augusta Groove, conjunto que pasó de la CBA a la Premier Basketball League, una escisión de la ABA. Brown, además de ser accionista, dirige desde el banquillo al equipo. Todoterreno. Casado con Chloe, una mujer de negocios de enorme éxito en Atlanta, sus genes se vislumbran en su hijo Taylor, baloncestista universitario de los Bradley Braves, al que entrenó su padre durante un año entero. "Reconozco el talento cuando lo veo, tiene mucho potencial, me recuerda a Scottie Pippen". Su hija, Jade, es una estrella universitaria en otro deporte, el volleyball. Los Brown, al poder.

 

Foto: Orlando MagicRamón Rivas. He aquí un histórico baskonista. El de Puerto Rico firmó en la campaña 1989-90 por el conjunto vitoriano y, desde muy pronto, demostró su valía. En su primer Playoff desquició al madridista y compatriota Piculín Ortiz pero su equipo cayó en cuartos. Al año siguiente se pudo desquitar, siendo una de las constantes en el Playoff del Taugrés en todas sus participaciones, con grandes actuaciones. En su séptima y última temporada, su exhibición en Playoff llama la atención del Barça que lo acaba fichando, ganando en el 97 la liga, aunque con un rol reducido en el juego barcelonista. Rivas se despidió de la ACB al año siguiente, jugando la última parte de la temporada en el CB Cáceres, con el que salvó la categoría. Después de una breve experiencia en el AEK de Atenas y en la liga de su país, Ramón abandonó la práctica del baloncesto... que no este deporte.

En 2001 se lanzó a entrenar en su país y en Florida, aunque su oportunidad de oro llegó en 2004, cuando se convirtió en el analista radiofónico de habla hispana de los Magic. Junto a Joey Colon, en la radio "Wonq La Grande" de Orlando, Rivas es la voz de la franquicia para los latinos, en "Inside Magic en Español". Su éxito le ha valido incluso para saltar a la pequeña pantalla, con el programa "Magic al Medio Día" (que llegó tras la buena acogida del "Magic a la Media Noche", la originalidad al poder), hecho que satisface una vocación periodística del puertorriqueño que ya demostró en sus años en Vitoria. Además, pese a que la radio es su principal ocupación -aunque llegó a rumorearse que podría hacer dupla en el banquillo con Herb Brown- el ex baskonista compagina su labor como analista con la de entrenador de equipos infantiles de baloncesto, como el de su propio hijo, de 11 años. 

 

 Foto Pasión&Deporte

Albert Burditt. Después de pasar por la Universidad de Texas y tras un año sin asentarse en diversos equipos, Albert aterriza en Gran Canaria dispuesto a comerse el mundo. En sus ocho primeros partidos no baja de las dobles figuras y mantiene esa línea durante casi toda la temporada, siendo una de las revelaciones ligueras. Sus dos siguientes campañas, sin ser ya tan sorprendente, son bastante positivas, ayudando a la consolidación insular (14º, 12º y 10º respectivamente, acariciando Playoff el último año) en la ACB y convirtiéndose en uno de los ídolos de la afición amarilla, aunque en el ecuador de la 98-99 el romance entre club y jugador se acabó. A partir de ahí, un viaje alucinante por el mundo con el baloncesto como excusa.


Apunten. Además de las experiencias en Aguada (Puerto Rico) y Sioux Falls SkyForce (EEUU-CBA), Burditt juega en Imola, Varese, Reggio Emilia, Carife Ferrara (Italia), Benfica (Portugal), Cometas de Querétaro, Lobos de Saltillo, Leopardos (México), Caja Rioja, Belgrano (Argentina), Bohemios (Uruguay), Plannja Basket (Suecia) y Meta La Salle (Bolivia), donde todavía en 2009, con 35 años, ha briillado como siempre ha hecho en su carrera. Inmortal. Con buenos números en sus equipos, clave ya luchase por la permanencia o por objetivos mayores, goza de un cartel de jugador ejemplar en Sudamérica y Centroamérica. En España tampoco se le olvida.

 

Foto: BdbPhotos.com

Giancarlo Marcaccini. Su carrera es bastante peculiar, tal como su propia vida fuera de las canchas. Promete en Estados Unidos, está un año en Treviso, cruza otra vez el charco para jugar en George Mason, juega dos temporadas en Cholet, otras dos en Málaga y acaba su carrera a la joven edad de 31, tras estar en más equipos de prestigio como Roma o Siena. Títulos, buenos resultados, contratos tentadores... y siempre sin acabar de explotar. En Málaga llegó con fama de jugador completo pero acabó siendo únicamente un especialista en triples con un rol limitado, más recordado por su entusiasmo o su ritual antes de lanzar tiros libres que su buen rendimiento. Llegó justo tras la marcha de Imbroda y se quedó sin Playoff durante su primer año, aunque en la 99-00 estuvo a punto de dar la sorpresa con su equipo en cuartos a todo un Barcelona, con él siendo uno de los responsables de una remontada a la heroica que puso el 2-1 en la serie. Su equipo no remató y él acabó en Italia.

Cuando abandonó el baloncesto montó, junto a dos hermanos -uno de ellos, el ex León Monte Marcaccini- Villa Dolce Gelato, una empresa de helados con la idea de llevar a Estados Unidos los mejores helados de Italia. El negocio, abierto en Los Angeles, fue prosperando poco a poco y el éxito acabó siendo impresionante, convirtiéndose Giancarlo en un empresario de éxito, codeándose con la élite de la ciudad; aunque su salto absoluto a la fama fue durante su relación con la celebérrima Tyra Banks, que aún habla de las maravillas de los "helados Marcaccini" en la web de la empresa. Años después del romance, por cada página en Internet que habla de sus días de baloncestista hay una decena de prensa rosa que sólo le mencionan por su idilio por Banks. Famoso un día, famoso siempre.

 

Jerrod Mustaf. El de North Carolina llegó a la ACB para jugar en el Festina Andorra, mas sólo duró siete partidos su estancia en el club. En la campaña posterior, la 96-97, llegó a mitad de liga al Barça (precisamente con Rivas en la plantilla), donde jugó un buen Playoff, siendo clave con 32 puntos para eliminar al Unicaja en cuartos de final y endosando al Real Madrid otros 18 para conquistar el campeonato a domicilio, en el quinto encuentro. Su rendimiento empeoró al siguiente año, perdido en la eliminación de su equipo ante el TAU en semifinales. Pasó por Francia, Polonia y Turquía antes de retirarse en 2001.


Aunque ha sido precisamente tras su retirada cuando ha mostrado su lado más polifacético. En la actualidad, Jerrod Mustaf dirige la Street Basketball Association, que busca reunir a los mejores jugadores de baloncesto callejero de cada estado para que jueguen entre ellos, a modo de competición entre junio y septiembre. De igual modo dirige una academia de baloncesto que lleva su nombre y se encarga del programa "Take Charge", una organización no lucrativa que sirve de alternativa a los jóvenes en casos de detenciones, expulsiones de la escuela, etc. Por si fuera poco, hace de embajador del deporte para Gambia y es el asesor de la liga nigeriana de baloncesto. Todo un gurú, que ejerce como tal y recibe honores de rey en sus visistas. Ah, y aún le queda tiempo para dirigir la organización deportiva del instituto afroamericano más antiguo del país. ¿De donde saca tanto tiempo? "Es difícil algunos días pero aprendí a usar Internet. Ah, y nada es más importante que mi responsabilidad como padre".

 

Foto: 2.bp.blogspot.comDejan Tomasevic. Regresamos al Siglo XXI. Estrella Roja, Partizan y Buducnost fueron sus equipos antes de recalar en el TAU Cerámica, donde dio la talla desde el primer día. Como para olvidar su rendimiento en su estreno en Playoff, de menos a más, importante para eliminar al FC Barcelona y vital en la final ante el Unicaja, con el título como recompensa. Sus méritos provocaron que el Pamesa apostara fuertemente por él en la 2002-03. Con la escuadra taronja volvió a deslumbrar en el momento de la verdad, conduciendo a los suyos hasta la final contra el Barça, donde tuvo que conformarse con el subcampeonato. En el Playoff de 2004, Pamesa cayó en semifinales aunque suyo fue, con 14 puntos, 13 rebotes y 10 asistencias, el primer triple doble en un Playoff ACB, un mérito histórico que no le compensó su ausencia en la lucha por el título al año siguiente.

Han pasado ya cuatro años desde que Tomasevic se despidiera de la ACB con 36 puntos de valoración. El pívot serbio ya cuenta con una edad de 36 y, sin embargo, aún ha dado este año clases de su particular forma de entender el baloncesto. Después de tres temporadas en el Panathinaikos, el PAOK anunció su contratación a bombo y plantillo. Empero, en Salónica sus problemas físicos lastraron su rendimiento y su rodilla pareció decir "basta" a mitad de temporada, donde meditó la retirada. El jugador reflexionó junto al presidente y al entrenador del PAOK y anunció, en un emotivo comunicado, que iba a concluir la temporada, aceptando reducir de forma considerable sus emolumentos a causa de los problemas económicos de su club. Dejan tiró de corazón para hacer una campaña más que aceptable, con 9,1 puntos y 7,6 rebotes por partido, con encuentros de 20-15 y un digno final en cuartos ante su ex, Panathinaikos. ¿Adiós definitivo?

 

Foto: Ganon BasketballMark Poag. Tras tanto nombre mediático pasemos a una figura más modesta y desconocida, pero no por ello menos recordada en Bilbao. Y en todos los equipos por los que pasó. Mark Poag nunca llegó a jugar un Playoff. Ni siquiera pisó la ACB. Pero su historia merece la pena ser contada. Fichó por La Palma, con Vidorreta, hace ya nueve años y allí estuvo a punto de ascender -a base de puntos y más puntos- al equipo a la LEB-1. Cara angelical y juvenil mas pura ametralladora, acumulando récords universitarios en triples y deleitando con una muñeca envidiable. En el Bilbao Basket ofreció su mejor versión, con un vendaval infinito de puntos (1290, para ser concretos) que cautivó durante dos años a La Casilla, y que le convirtieron en uno de los jugadores más recordados en la ciudad. Después de esa etapa mostró su clase en Algeciras, Pozuelo y Plasencia, donde a finales de 2005 tuvo una lesión que fue el punto y final a su carrera como jugador de baloncesto.


Regresó a Estados Unidos y el éxito que no pudo obtener como jugador lo está obteniendo como "entrenador personal". Es uno de los siete integrantes del staff del famoso Ganon Baker, una red de desarrollo de técnicas individuales de gran éxito a nivel mundial. El propio jugador que da nombre a la organización colabora con el mismísimo Michael Jordan, ha editado numerosos dvd's muy vendidos sobre técnicas de entrenamiento y el proyecto está avalado por Nike, con todo lo que eso conlleva. Por tanto, han recibido clases particulares de Poag y del resto de técnicos de "Ganon Baker" numerosos jugadores de gran talento en los últimos años, como Chris Paul, Kevin Durant, Andrew Bynum, JR Smith, Amare Stoudemire, TJ Ford, Al Horford o Derrick Rose, entre otros. En ACB, John Lucas, Loren Woods y Taquan Dean también conocen de primera mano esos métodos de mejora individual. En Bilbao ya sabían que Mark tenía madera de estrella.
 


Foto: Larzparking.comCorny Thompson.
O, mejor, señor Cornelius. Ídolo en Connecticut y estrella en Italia con Varese, recaló en Badalona con 31 años. En su primera temporada, el ala-pívot ya se proclamó campeón de liga, con casi 19 puntos por choque en la final ante el Barça. Corney repitió título y exhibición en el 92, en esta ocasión ante el Real Madrid, aunque comenzó a bajar el pistón al año siguiente, con venganza madridista en la final. Su último año, más que por su Playoff -en el que se despidió con grandeza-, será recordado por su triple memorable ante el Olympiakos que le dio al Joventut la soñada Copa de Europa, entrando por la puerta grande en el olimpo verdinegro desde aquel día, aunque aún jugó dos años más en ACB en las filas del Baloncesto León, diciendo el adiós definitivo con 36 primaveras.


Desde entonces, el carismático Corny probó suerte en diferentes ámbitos. Quiso ser responsable del area deportiva de su universidad, montó el restaurante "Corny T's' en Hatford sin éxito e incluso fue asistente técnico en la CBA y primer entrenador en Venezuela. Sin embargo, el verdadero éxito de Thompson radicó en su incorporación a una empresa de aparcamientos estadounidense (LAZ Parking) donde no le han podido ir mejor las cosas. Comenzó ocupándose del mantenimiento y reparación de las instalaciones, pasó a ser responsable de la región sureste de Connecticut y, en 2005, ascendió a vicepresidente de las operaciones en Dallas. Ahora dirige el ambicioso Victory Park, un proyecto de más de mil millones de dólares y 26.000 plazas de parking que está en sus manos y que compagina con su amor incondicional por el baloncesto, colaborando en el proyecto Middlesex Rage y recibiendo homenajes cada poco tiempo por la los méritos y amigos que dejó por el camino. Que no son pocos.