Cuestión de aficiones. Al final esa me ha parecido la gran diferencia entre unos equipos y otros en la copa del rey. Los cerca de cuatro mil seguidores baskonistas han conseguido presionar más al Real Madrid que su propio equipo. Y es que son capaces de meter mucho, mucho ruido y una presión con la que parecen contar con un jugador mas.
Pero ni por esas, porque el Madrid con un juego interior nulo pero con una defensa realmente rocosa ha acabado arrollando al Caja Laboral que sin Tiago Splitter ha jugado como si tuviera un hombre menos. Aún así, los seguidores baskonistas han calentado el partido y a partir del segundo cuarto han creado una tensión que realmente ya no existía sobre la cancha, derivando el espectaculo hacia la grada.
Esta es una de las grandes diferencias que veo en el baloncesto europeo a diferencia de la NBA, la pasión del público y hoy la he disfrutado a fondo. ¡Viva la tensión en la grada!
Como esta noche no tocábamos y no tenía ninguna prisa, me he quedado un rato disfrutando de los cánticos de los 4000 baskonistas que han continuado en sus asientos hasta mucho después de que todo el resto del público abandonara el pabellón. Me los imaginaba a todos reunidos alrededor de su cabecilla decidiendo a ver si acudirían o no en masa a la final; si animarían al Barcelona o simplemente presionarían e insultarían a los jugadores del Madrid; o si cada uno se marcharía a casa para no volver y dejar su fondo con el vacío de una afición completa. También le he dado vueltas a la posibilidad de que chantajearan a la gente de la ACB para repetir el partido cuando Splitter estuviera recuperado a cambio de mantener sus cuatro mil seguidores el la final.

Pensando en esto y otras derivaciones del partido nos hemos plantado de nuevo en el Cafe Antzokia para encontrarnos con el concierto de De Pedro recién empezado, lleno de público y con la posibilidad de encontrar por fin algo de alcohol en la barra. Y así se ha ido diluyendo la noche, con muy buena música, un poco de vida social y con el pensamiento de si mañana alguna de la aficiones será capaz de llevar la atención a la grada o si el espectáculo se verá solamente sobre el parqué, que no es poco.
¡Estoy impaciente¡
