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Aquí estoy de nuevo con muchas cosas que contar. En primer lugar siento mucho mi ausencia durante este tiempo… hemos empezado los conference games y estamos de viajes constantemente, con dos partidos a la semana. Aparte de esto hay que unirle el inicio de las clases, con todas las asignaturas nuevas y papeleos que hacer…

 

Bueno iré contando paso a paso como han trascurrido estos días desde el día 30 de Diciembre que escribiera mi última entrada.

 

En primer lugar se nos plantaba ante nosotros la Noche Vieja. El entrenador no quería a nadie fuera ese día, sobre todo teniendo en cuenta que la mañana siguiente entrenábamos… Así que organizó una actividad de equipo, ¡ir a la bolera! No os imagináis la cantidad de gente, familias completas, que estaban la tarde de año nuevo en la bolera. Aquí en USA, no se hacen grandes comidas familiares, es un día más de jóvenes que otra cosa, sin tradiciones como las uvas, tan solo comer jamón; no comparable con nuestro Jamón Serrano, sino parecido al Lacón gallego y cocinado de una forma muy rara que pierde todo el sabor y después por la noche todo el equipo cena en casa del entrenador, en la que estaban invitados familiares y novias… pero no se por qué no apareció nadie ajeno al equipo.

 

 Víctor recibió la visita de su novia, Elena

 

Después, por fin había llegado el gran día esperado, el 1 de Enero en el que mi novia Elena venia a visitarme a Río Grande. Nos esperaban 10 días sin parar. Días en los que Elena visitó el estado de Kentuky en nuestro partido contra Brescia, a 6 horas de autobús de Río, el cual perdimos por un punto en el ultimo segundo; reuniones más que frecuentes con Nic, Molly y Nathan, nuestros tres grandes amigos americanos; la mayor cantidad de nieve que ha habido desde que llegamos a USA; ir de compras a un Outlet americano día que Elena disfruto como el que más; comida con el equipo en un Japones, guerra de nieve y por último viaje a West Virginia en el que jugamos contra el Nº 1 de la Nación en liga NAIA (Mountain State University). Equipo invicto hasta el momento y que cuenta con la séptima persona más alta del mundo entre sus filas. Se trata de un inglés de 7.8 pies o lo que equivale a 2.40m. Además tuve la suerte de que me defendiera pues la verdad es que muy limitado el pobre. Pero fue una de las sensaciones más raras de mi vida. Tanto que no encontré respuesta a la pregunta que Elena me hizo al final del partido: ¿Cómo te has sentido siendo pequeño por una vez en tu vida? Como podréis ver en la foto me siento más que pequeño, sin saltar casi tapona mi tiro, pero puedo presumir que anoté ese tiro.

 

Vinimos en busca de aventuras y experiencias, y creo que con jugar contra un equipo así, en un pabellón así, ante 3400 espectadores y contra un hombre de 2,40m ya merece la pena el viaje.

 

Después el día 10 Elena nos dejó, después de haberse ganado a cada uno de los componentes del equipo. Y el día 11 empezaban las clases. Nuevas asignaturas, dos de ellas de inglés puro y varias específicas de mi ingeniería, temidas tanto en España como aquí, como pueden ser Materiales y Metalurgia. Pero eso no es todo, gracias a mis notas en el primer semestre 3.74/4 o lo que es lo mismo, un 9.3 español, había ganado el privilegio de entrar en el Programa de Honores de la universidad lo que me obliga a una hora a la semana de conferencias. Aparte recibí el día 12 de Enero una carta informándome de mi inclusión en la Lista Meritoria de Ohio, en la que constan todos los nombres de los estudiantes de Ohio cuyas notas medias son de sobresaliente. De esa forma me convertía en el número 1 de la promoción del 2013 de Ingenieros Industriales. Un privilegio con el que no mucha gente puede soñar.

Como veis académicamente no puedo pedir más. Parece que las interminables horas de estudio están dando sus frutos.

 

 Resulta complicado anotar cuando tu defensor mide 2,40

 

Unos días después comenzaban los partidos de conferencia en los cuales estamos metidos a fondo. Algunos televisados, 2 partidos a la semana, viajes de mas de 4 horas de autobús en los cuales el espacio no es nunca excesivo teniendo en cuenta que viajamos con el equipo femenino de Rio, etc. Esto nos limita el tiempo que no sea de estudio o baloncesto… pero para esas dos cosas vinimos aquí.