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Qué os voy a contar yo que no sepáis ya a estas alturas de la película. Pues sí, España perdió en el debut de Mundial, no se jugó bien y repetimos las sensaciones de Polonia... seguro que también queremos repetir las del final de aquel Eurobasket.

 

En toda historia dicen que los principios son importantes, Hitchcock siempre buscaba que en los primeros minutos de sus películas hubiera un suceso impactante para atrapar al espectador y refranes sobre los principios hay para todos los gustos. Yo hoy me quedo con el que da título a esta entrada porque, la verdad, es que la cosa comenzó realmente bien.

 

Para empezar no sé si me he aclimatado al tiempo en Esmirna o el sábado ha hecho menos calor, pero no lo he pasado excesivamente mal y hasta he sudado más viendo a España que recorriendo la ciudad. A eso precisamente le he dedicado el primer día completo en Esmirna, a conocerla un poco mejor y lo hemos hecho con un peculiar guía, Roberto, jefe de prensa de la expedición.

 

No sé de donde saco tiempo pero ya se conocía el pequeño "gran bazar" de Esmirna y nos ha llevado a verlo. La verdad es que impresiona la cantidad de ropa y calzado que puedes comprar a poco precio. De momento no me he puesto a regatear ni a comprar nada, porque hay tiempo para todo, eso sí lo que ya os digo es que podría comprar todas las camisetas de Guti que quisiera. Seguro que son más falsas que una moneda de seis pesetas, pero el tío es un ídolo aquí y su camiseta del Besiktas es un top ventas.

 

 

 

 

Cambiando de tema, debo de reconocer que el viernes me lleve una mala primera impresión de la ciudad y el sábado el tema ha cambiado. Cierto es que las grandes aglomeraciones no me gustan, me agobian y aquí hay demasiada gente en espacios reducidos, cierto es también que la ciudad se ve en dos ratos pero creo que conseguiré buenas fotos porque el contraste de riqueza turística y pobreza de las fabelas que hay en las colinas de los alrededores promete grandes cosas. Por cierto, Fernando Martín (Gigantes) me ha hablado de un mítico ascensor donde queda patente este contraste económico... si supero mi terrible vértigo igual me monto e incluso saco fotos, pero no prometo nada.

 

Y después de "trabajar" a comer. Ojo, llevo dos días aquí y todavía no me he comido un kebab (debe ser récord mundial entre los turistas). Primero probé la pasta, luego una especie de pinchos morunos y el sábado una hamburguesa famélica...si no es por la ensalada cesar me quedo con hambre porque visto el catering de la organización vamos apañados. Yo sólo he visto dulces y la cama me espera sin cenar nada (algo que no va mal para conservar mi fantástica y esbelta figura).

 

Aunque bueno viendo como está el tema, lo de la comida fue un mal menor, el problema fue la bebida porque cuando me disponía a ver la triple sesión de baloncesto con dos botellas de agua, no me dejaron acceder a la pista. A través de gestos (aquí lo del inglés es algo que no se conoce mucho) entendí que era porque las podía tirar... a ver chato, que yo no soy un ultra, que le quito el tapón y punto final. Le quité el tapón y le dije con gestos que era imposible estar seis horas sin beber agua, al final me tocó salir a la zona de seguridad y bebérmela. Ahí tuve mi primer mosqueo con los lugareños del Halkapinar Arena... La estampa era espectacular, dos tíos de seguridad controlando el acceso de las mochilas y junto a mí otro; yo apoyado en la pared, cruzado de piernas y bebiendo medio litro de agua de un trago. Lo peor fue cuando me vi que a los cinco minutos la gente entraba con botellas y tapones... fijo que fui el pringao de turno porque no creo que me viran con cara de psicópata-lanzador-de-botellas.

 

Sin agua y sin comida pasó la tarde y como sabéis la noche no fue buena, ahora lo que no sabéis como me fue el día en el plano económico. Ya conocéis que en este torneo voy a tope con la ludopatía (esto lo digo por si el jefe, que está por aquí y me lanza "piropos" al leer este blog, tiene a bien subirme el salario para no tener que padecer con el juego) y de momento el primer día lo salvo con ganancias.

 

Cierto es que mis apuestas a equipo no han funcionando, de hecho de mis cuatro equipos (España, USA, Canadá y Nueva Zelanda), [Modo peloteo on] los que hice en ese soberbio y excepcional trabajo de la guía ACB.COM [Modo peloteo off], sólo han ganado los yanquis y la apuesta combinada que hice con victorias de los kiwis y Puerto Rico la he pifiado por completo. Sin embargo, las apuestas a los puntos de los jugadores casi las clavo. Mi pronósticos eran que Rose superaba los 10 puntos y Scola y Navarro los 15. Sólo el americano me ha fallado pero eso me ha dado para ganar dinero gracias al empujón final de Australia.

 

Seguramente el de los aussies con los jordanos ha sido el partido del día. Lo hemos vivido mis amigos y yo con emoción hasta el final y a poco para la conclusión y Australia perdiendo no la hemos jugado a que ganaban... y qué alegría nos hemos llevado cuando, después de fallar hasta cuatro veces en el último ataque los australianos han ganado. Total que sé que tengo superávit económico y espero que mis contables que están en Sagunto gestionando mis apuestas me digan si ya me puedo comprar el ferrari o me sigo conformando con el Fiat.

 

Hasta entonces, portaros bien

 

 

PD: ¡Qué horror! los lituanos están gritando y cantando, se les oye por toda la ciudad y amenazan con darme la noche...aquí no hay Sviturys pero a ellos creo que les da igual y se conforman con la Efes.

 

¡Por fin estoy en Esmirna! Mira que ha costado pero ya estoy viviendo el Mundial en directo. Y digo que ha costado porque mi aventura comenzó a las 6 de la tarde del jueves cuando llegué al aeropuerto de Manises para volar y terminó a eso de las 11 de la mañana del viernes cuando pude dejar las maletas en la habitación.

 

Como todos los que estamos aquí, yo tengo mi propia historia del viaje. En esta no habían ni cacahuetes ni retrasos, pero sí la azafata más lenta del mundo. El rubio de su pelo era inversamente proporcional a su eficiencia y me la encontré en dos colas del aeropuerto de Colonia...

 

Ya en Esmirna, y como no podía ocupar la habitación porque no había hora, tuve la brillantísima idea de visitar el hotel de España ¡Qué error! Ahora miro con otros ojos (de asco mayormente) mi hotel. A ver si puedo y os muestro el lujoso hotel de España o la enorme piscina que tienen. Comparado con eso, mi micromachine de habitación es una ridiculez. Porque sí, se ha extendido el rumor de mis gustos por habitaciones pequeñas de Polonia aquí y en esta también puedo andar de la pared a la puerta sin pisar el suelo.

 

Aunque viendo el panorama mejor la habitación que la calle ¡Puff, qué calor! Uno que es de Valencia disimula bien, pero la verdad es que aquí el sol pega de lo lindo y la humedad te termina matando. Facálmente habían más de 40 grados a medio día y ni siquiera la brisa marina amortigua la sensación de bochorno. Si yo lo noto no quiero pensar la gente de tierras secas lo mal que lo estará pasando.

 

Pero bueno tampoco todo va a ser lamentarse, que luego os enfadáis conmigo. El día ha sido muy provechoso y sin dormir he estado en la primera gran rueda de prensa del equipo en Turquía. Como es habitual, la FEB ha tenido la gentileza de dejarnos libremente a los jugadores durante media ahora así cada cual podía entrevistar al jugador que quería. Yo he estado con algunos pero me ha hecho especialmente ilusión conocer un poquito más a Raül López.

 

Lo confieso, yo soy raulista de toda la vida. Este tío tiene mi edad y juega en mi posición, pero por suerte para España tiene todo el talento que yo no tengo jugando a esto de la pelota naranja. De veras, al chico le tenía estima sin conocerle y hoy he podido estar con él y me ha demostrado que es un tío espectacular. No me extraña que todos sus compañeros quieran jugar con él. Por cierto, le noto finísimo y que nadie se preocupe de su estado físico, seguro que os sorprende gratamente.

 

 

 

El hecho que esté Raül, significa que no está José Manuel Calderón y eso duele mucho en el equipo. Algo tiene que tener en especial la persona cuando todos los que le conocemos decíamos que su lesión es un fastidio enorme (por no decir otra cosa) Entre lo que lo piensan me encontré con Gherardini. Es curioso porque es el Manager de Canadá y, mientras los americanos se las van a ver para pasar de grupo, su Italia vuelve a fracasar.... él ni se lo cree.

 

Sobre la ciudad no quiero adelantaros mucho porque el sábado toca visita fotográfica un poco más en profundidad. Eso sí mis temores de circulación caótica y taxistas veloces se cumple. Aquí el sonido de fondo es el del claxon de los coches, queman rueda al salir de los semáforos (too fast too furious versión turca) y a veces cruzar la acera es un deporte de riesgo. Al final de la tarde nuestro taxista casi se lleva por delante uno, auque  me imagino que lo conocía porque se ha girado y ha hecho un gesto de complicidad... vamos que lo conoce o es un campeón en toda regla (por no decir otra cosa versión 2.0).

 

Ya por la noche toma de contacto con el pabellón y a acreditación en la mochila. Por cierto, esta vez la organización obsequia a la prensa con una mochila de deporte; a mí me viene de lujo porque la que utilizo para nadar está pidiendo sopitas. Y para terminar y cumplir a rajatabla con la aclimatación al calor y al país, cena y medio litro de cerveza Efes. Veremos cuantas caen pero seguro que no es la última... a los lituanos que tenía enfrente también les ha gustado.

 

PD: He comenzado a apostar con unos amigos en este mundial y mi primera apuesta es una combinada de victorias de Nueva Zelanda y Puerto Rico, si lo hacen nuestros cinco euros pasarán a ser 110... si hubiéramos arriesgado un poco más y le juntamos a ello la victoria de Líbano podrían ser hasta 330, pero no es cuestión de forrarse el primer día que estoy es muy largo.

 

Hasta que sepa si soy algo menos pobre y os lo pueda contar, disfrutad del sábado.

25/08/2010

Después del waka waka de Shakira, de Casillas y la Carbonero, por fin ha llegado el momento del baloncesto. Vale que está muy bien que en fútbol España ganara el mundial, pero no deja de ser un deporte minoritario (parafraseando a mi abuelo: "en mi tele nunca echan fútbol") y todos los aquí reunidos ya sabemos que en nuestro deporte rey ya éramos campeones del mundo desde hace cuatro años.

 

Y con la llegada de la selección también han llegado mis vacaciones. Sí, después de mucho sufrir y ver como la oficina se convertía en una procesión de gente con sonrisa en la cara y camisa hawaiana que marchaba a su descanso, ahora es el momento de mi venganza. Lo malo que tiene el pluriempleo es que no siempre puedes estar liberado del todo y en mi caso ya es una tradición compaginar vacaciones y baloncesto, así que este año me voy al Mundial de Turquía.

 

¿Te vas de vacaciones a trabajar? Esa es la pregunta que más he oído en las últimas semanas (pssss como si no me conocieran lo suficiente). Sí, me voy a Turquía y pienso trabajar porque es lo que me gusta. A ver, lo hago por devoción y porque considero que soy un privilegiado (seguro que si preguntan a unos cuantos periodistas o apasionados del baloncesto no sería el único loco) así que no pienso quejarme por trabajar siguiendo a la selección española. Además, lo malo de jugar un Mundial en verano es que difícilmente se puede compaginar. Es decir, si me voy de vacaciones a cualquier sitio me quedo sin verlo y si lo veo es porque me quedo en casa, así que he encontrado la fórmula perfecta para saciar mi vocación de geógrafo por ver mundo y la de redactor de baloncesto de estar en un Mundial.

 

Lo malo es que este año no iré con mis habituales amigos. Se han rajado y me han dejado sólo ante el peligro por lo que, sintiéndolo mucho, en Turquía no podréis ver la bandera de España con el nombre de SAGUNT que tan famosa se hizo en Polonia. Aunque bueno, tampoco estaré solito porque me acompaña el fotógrafo de encancha.com Cipriano Fornas. El pobre no sabe dónde se mete... ¡17 días conmigo! Entre mis amigos ya son famosas las bromas sobre la velocidad y el ruido que hago al teclear... a cualquier hora del día y de la noche (sí, reíros pero siempre acabo escribiendo el blog o una noticia desde el baño de la habitación para no molestar). Espero portarme bien pero debo decir que, para ser honestos, como compañero de viaje soy como una pulga: pequeño, molesto y que no para de moverse.

 

A parte de mi nuevo compi de viaje, en Esmirna (la ciudad que suena a bebida de esas que tomamos los sábados de noche cuando se ha terminado el ron), estarán otros compañeros de la prensa como Carlos, Javier, Albert, Pilar, Mel y todo su grupo de laSexta. Por delante, más de 15 días de baloncesto al por mayor, turismo turco, regateo y kebabs, muchos kebabs... yo por si las moscas antes de salir me he comido un plato de las lentejas que cocino y tortilla de patata (casi se me saltan las lágrimas al pensar que estaré dos semanas sin tortilla).

 

Ya sé que durante el torneo habrán muchos blogs y seguramente el 99% de ellos dirán cosas más sensatas, lógicas e interesantes, pero al final seguro que acabáis entrando en éste.  Y es que sólo una persona que no está en sus cabales es capaz de salir de Valencia un jueves a 20.00, llegar a Esmirna el viernes a las 06.00 sin dormir, escribir lo primero que le viene a la cabeza ¡y publicarlo!

 

Hasta entonces, sean felices.

 

PD: Si algún lector conoce a mis abuelos y les ve durante dos semanas, por favor que no les cuente nada. Como cualquiera, ellos se preocupan por su nieto, así que les he dicho que estoy en Esmirna, provincia de Cuenca.