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06/09/2010

Dicen los especialistas en la materia que el secreto de una buena pesca está en la paciencia y en saber tirar de la caña con fuerza en el momento preciso. En el día de ayer se puede decir que aplique estos consejos al mundo del periodismo y me fui con mi caña, es decir mi grabadora, a ver si pesca declaraciones de algunos jugadores.

 

 

 

 

La ocasión era propicia porque tenía que hacer unas fotos de Sergio Llull para una entrevista que le hacen hoy en el Última hora de Menorca. El planning era el siguiente: levantarse pronto y visitar la torre Galata para luego marchar al hotel de la pesca. La de Galata es la más vieja y hermosa torre de Estambul, aunque también la más castigada porque ha sobrevivido a un terremoto y dos incendios. Para el buen turista es imprescindible visitarla porque la pobre ha vivido de todo: ha sido lugar de vigilancia, observatorio astronómico, cárcel y hasta estación de bomberos (y eso que tiene un imán para el fuego).

 

Además de todo ello, la torre hoy tiene un restaurante en la cúpula y permite salir y tener una visión panorámica de la ciudad. Yo lo he intentado, el salir no el comer (vale 80 € hacerlo), pero mi vértigo me ha vencido. Apenas he hecho dos fotos pero con un pie fuera y otro dentro de la torre.

 

 

 

 

A la vuelta, viaje a mil por hora con el taxista y a pescar en el hotel de los jugadores. Allí hay hospedados 14 equipos (faltan Turquía y USA) así que si lo multiplicamos por 12 jugadores son 168 oportunidades de entrevistas. Sí, vale, pensaréis que es muy friki pero potencialmente todos son objetivos que me marco. Pensé en el angoleño Joaquim Gomes para conocer los pensamientos de la selección más humilde pero honesta del mundial. Luego pensé en Sun Yue, el jugador preferido en la Xbox de mi jefe, pero no lo conseguí distinguir entre tanto chino.

 

De verás, lo de la colonia asiática es impresionante, yo no entiendo muchas de sus preguntas y no por el idioma sino por la chorrada de pregunta que hacen, aunque ayer al menos una periodista china me ha servido para conseguir mi captura. Supongo que es difícil decir no a una chica, así que he ido a rebufo para lanzar el anzuelo sobre Luis Scola. La idea era poner la grabadora y coger lo que fuera, pero en vista que la chica sólo ha hecho una pregunta me he lanzado yo. Conozco a Scola desde el All Star de 2008 y el tío no ha cambiado, sigue siendo amabilísimo y sin problema me ha atendido. Quería hacer algo conjunto con Tiago Splitter, pero cuando he visto al brasileño andaba picando algo de comida y no era el momento de molestar (la clave para conseguir una entrevista es ser oportuno y no molestar).

 

La segunda captura era más fácil porque contaba con ayuda. Quería coger a Fran Vázquez para hablar del duelo contra Serbia y, aunque habló en la mañana y lo haría por la tarde, no tuvo ningún problema en atenderme. Lo digo ahora y no me cansaré de hacerlo, trabajar con este gabinete de prensa y estos jugadores es una gozada, no he visto mayor predisposición a ayudar en ninguna otra selección.

 

Ya me iba bien con mis dos presas periodísticas, me podía retirar tranquilamente a trabajar en los partidos de la tarde sin pensar en que entonces llegaría el momento de la gran pesca. Todo pescador siempre presume de sus grandes pescados, se hacen fotos e incluso la enmarcan. Yo como no puedo llevarme al jugador a mi casa ni tenía foto no puedo hacer eso, así que tendréis que creerme cuando os diga que cogí al gran Eric Gordon.

 

¿Qué quién es Eric Gordon? ¡Herejes, es el tío más grande de este mundial! Lo malo es que esto lo dice el tío menos parcial y con menos criterio del Mundo-Mundial. Vamos no oculto mi afición por los Clippers y hago bandera de ellos siempre que puedo (con lo mal que vamos tampoco sé por qué presumo, pero bueno yo lo hago).

 

Tendiendo en cuenta que cuando se asoma un americano eso parece como cuando se agita una colmena y los periodistas acuden como un enjambre de avispas, aquella misión me parecía como las de Tom Cruise, imposible.

 

Fue entonces cuando recordé los consejos del gran pescador, me armé de paciencia y cuando quedó medio libre tiré la caña con fuerza. Creo que me colé en una zona reservada sólo para cámaras de TV de FIBA pero era el único lugar donde le podía pillar para mi solito.

 

Resulta curioso pero la gente piensa que los americanos son unos divos pero los que hay aquí, por lo que he visto, son muy accesibles. Habrá como en todos los lados, mejores y peores pero son unos profesionales y muy raramente le dicen no a un periodista, incluso en mi caso que quería una entrevista sólo NBA. Al final ahí estaba yo, con Gordon (que estuvo genial contra Angola) y sólo faltaba una cosa para que el momento fuera perfecto: mi camiseta de los Clippers. Pero como ya os he dicho esa sólo me la pongo la mañana de los partidos de España, puede ser que yo sea muy de mi equipo, pero la superstición va por delante. Tonterías las justas, que nos estamos jugando un mundial

 

Como veis el día ha dado mucho juego y me voy a la cama realmente cansado así que me despido rápido que mañana hay que negociar muchas cosas en el Gran Bazar. Hasta entonces, disfrutad de la pesca.