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25/08/2010

Después del waka waka de Shakira, de Casillas y la Carbonero, por fin ha llegado el momento del baloncesto. Vale que está muy bien que en fútbol España ganara el mundial, pero no deja de ser un deporte minoritario (parafraseando a mi abuelo: "en mi tele nunca echan fútbol") y todos los aquí reunidos ya sabemos que en nuestro deporte rey ya éramos campeones del mundo desde hace cuatro años.

 

Y con la llegada de la selección también han llegado mis vacaciones. Sí, después de mucho sufrir y ver como la oficina se convertía en una procesión de gente con sonrisa en la cara y camisa hawaiana que marchaba a su descanso, ahora es el momento de mi venganza. Lo malo que tiene el pluriempleo es que no siempre puedes estar liberado del todo y en mi caso ya es una tradición compaginar vacaciones y baloncesto, así que este año me voy al Mundial de Turquía.

 

¿Te vas de vacaciones a trabajar? Esa es la pregunta que más he oído en las últimas semanas (pssss como si no me conocieran lo suficiente). Sí, me voy a Turquía y pienso trabajar porque es lo que me gusta. A ver, lo hago por devoción y porque considero que soy un privilegiado (seguro que si preguntan a unos cuantos periodistas o apasionados del baloncesto no sería el único loco) así que no pienso quejarme por trabajar siguiendo a la selección española. Además, lo malo de jugar un Mundial en verano es que difícilmente se puede compaginar. Es decir, si me voy de vacaciones a cualquier sitio me quedo sin verlo y si lo veo es porque me quedo en casa, así que he encontrado la fórmula perfecta para saciar mi vocación de geógrafo por ver mundo y la de redactor de baloncesto de estar en un Mundial.

 

Lo malo es que este año no iré con mis habituales amigos. Se han rajado y me han dejado sólo ante el peligro por lo que, sintiéndolo mucho, en Turquía no podréis ver la bandera de España con el nombre de SAGUNT que tan famosa se hizo en Polonia. Aunque bueno, tampoco estaré solito porque me acompaña el fotógrafo de encancha.com Cipriano Fornas. El pobre no sabe dónde se mete... ¡17 días conmigo! Entre mis amigos ya son famosas las bromas sobre la velocidad y el ruido que hago al teclear... a cualquier hora del día y de la noche (sí, reíros pero siempre acabo escribiendo el blog o una noticia desde el baño de la habitación para no molestar). Espero portarme bien pero debo decir que, para ser honestos, como compañero de viaje soy como una pulga: pequeño, molesto y que no para de moverse.

 

A parte de mi nuevo compi de viaje, en Esmirna (la ciudad que suena a bebida de esas que tomamos los sábados de noche cuando se ha terminado el ron), estarán otros compañeros de la prensa como Carlos, Javier, Albert, Pilar, Mel y todo su grupo de laSexta. Por delante, más de 15 días de baloncesto al por mayor, turismo turco, regateo y kebabs, muchos kebabs... yo por si las moscas antes de salir me he comido un plato de las lentejas que cocino y tortilla de patata (casi se me saltan las lágrimas al pensar que estaré dos semanas sin tortilla).

 

Ya sé que durante el torneo habrán muchos blogs y seguramente el 99% de ellos dirán cosas más sensatas, lógicas e interesantes, pero al final seguro que acabáis entrando en éste.  Y es que sólo una persona que no está en sus cabales es capaz de salir de Valencia un jueves a 20.00, llegar a Esmirna el viernes a las 06.00 sin dormir, escribir lo primero que le viene a la cabeza ¡y publicarlo!

 

Hasta entonces, sean felices.

 

PD: Si algún lector conoce a mis abuelos y les ve durante dos semanas, por favor que no les cuente nada. Como cualquiera, ellos se preocupan por su nieto, así que les he dicho que estoy en Esmirna, provincia de Cuenca.