ACBBlogs
09/09/2010

Tremenda decepción la que tengo encima. Seguro que hoy me va a costar dormir porque hacía tiempo que no vivía una derrota tan dura. Lo ha sido en la forma de producirse (si esto fuera fútbol seguro que diríamos de penalty y en el último minuto) y sobre quién se produce.

 

De verás que os puedo decir que me siento un privilegiado por estar donde estoy y por tener la oportunidad de trabajar con los jugadores que representan a este equipo. Por lo que les puedo conocer me imagino cómo fue ese vestuario minutos después del encuentro y como habrá sido la noche. Mi primer recuerdo en los momentos malos siempre es para ellos, para el eterno Juan Carlos Navarro (no sé si será o no el mejor jugador de la historia de nuestro baloncesto, pero sí el de más talento), al grandísimo, en todos los aspectos, Jorge Garbajosa, ellos dos como capitanes pero así hasta alcanzar a los 12 tíos de los que más orgulloso me siento en el baloncesto. GRACIAS!!!

 


Por si alguien se pregunta que cómo vive la prensa estos momentos os puedo responder con varias palabras pero seguro que Pablo me censura el blog. No, en serio, es un drama porque no sólo es la decepción de la derrota, sino que hay muchas hojas que escribir, historias que contar y ninguna de ellas será de felicidad. Quien más y quien menos se tiraba de los pelos (o se comía los bolígrafos) al pensar cómo iba a sacar el trabajo adelante. En ese sentido me siento un privilegiado y gracias al trabajo desde casa de Dani, David y Pablo tengo las espaldas cubiertas, aquí el que mejor vive, más presume y menos trabaja soy yo. Ya sabéis, siempre ha habido clases y clases.

 

Entre tanta tristeza que había en el ambiente, el partido de Turquía se me ha pasado volando, cuando he vuelto de entrevistar a Dusko Savanovic (grandísimo jugador y persona fichado por el Porwer Electronics Valencia), Turquía ya doblaba el marcador y rompía el partido así que he decidido ir a comprarme algún recuerdo del mundial. Ya sabéis que las penas comprando son menos penas.

 

Ya con el final de la noche se han sucedido los debates en torno a los gafes de la selección. Sí, esos periodistas que llegan por primera vez y sobre los que recae, siempre en tono de broma, la suerte del equipo. Recuerdo que el año pasado a Carlota y a mí ya nos amenazaron con echarnos si España no ganaba. Al menos los dos nos libramos en Polonia.

 

Otro debate existente era sobre si había que haber hecho falta o no. Como siempre, si estábamos 50 periodistas españoles por ahí danzando, había 50 seleccionadores. Bien es cierto que, como muchos me decían, si haces falta puedes tener el último balón para ganar y que así a lo máximo que aspiraba el equipo era a alcanzar la prórroga. Yo siempre pienso que en estos casos el entrenador, aún siendo él quien toma la decisión, debe escuchar la opinión y el sentimiento del equipo y si ha decidido defender es porque era la mejor. Ahora todo eso es agua pasada y hay que pensar en levantar la cabeza, acabar de la mejor forma posible el torneo y pensar que todavía esta selección tiene recorrido.

 

Por cierto, el de la derrota de España no es el único palo del día. A la vuelta del taxi el tío nos ha querido cobrar 30 euros cuando normalmente sale, al cambio, en menos de 15. Me dice mi compañero que a mitad de camino el taxímetro, a propósito o no, se ha escacharrado, pero yo creo que nos ha timado con todas las de la ley. Al final el palo se ha quedado en 30 liras, pero ya hemos palmado un  par más de las que nos tocaba.

 

Claro que esto no es nada con lo que le ha pasado a la mujer de Cipriano, fotógrafo de EnCancha. La mujer se ha dejado en la entrada del pabellón unos 20 €. Yo no lo sabía, pero se ve que aquí no te dejan entrar con monedas y ella entre liras y euros que no había cambiado y llevaba de España ha “donado” 20 € para la reforma del pabellón. Recinto que hoy ha estrenado pestillos en las puertas del váter. Eso o que yo, después de cinco días de competición he entrado en el que tenía y por fin he meado sin presión.

 

Este jueves se presenta especialmente duro. Los jugadores descansan pero nosotros no, queda apurar compras y visitar un par de sitios. A la vuelta os lo contaré. Hasta entonces, y aunque España haya perdido, mantened la sonrisa.

 

Álvaro Paricio