Hola muchachada.
Esta semana no os voy hablar de cómo fue el partido del fin de semana, entre otras cosas porque éste aún no ha terminado ya que se suspendió por goteras cuando ganábamos al término del tercer cuarto por 54 a 40. Eso sí, cuando acabe esta historia prometo contárosla porque no tiene desperdicio.
El tema de hoy va de lo que uno puede hacer en una ciudad cuando hay un partido de NBA. Para empezar, se pueden hacer muchas cosas y quizá la menos importante sea ver el partido, al menos así me lo tome yo. Cuando uno va de viaje a este tipo de eventos lo hace por varios objetivos: reunirse con amigos, visitar una ciudad, hablar con jugadores y disfrutar del ambiente.
Y todo ello gastándose el menor dinero posible. Porque sí, en tiempos de crisis hay que agudizar el ingenio y tirar de amigos para ver de qué forma el viaje te puede salir lo más barato posible. En mi caso tiré mano del jefe, así que dormí en el hostal Pablo. Es el precio que Pablo pagó por tener a un blogger contento.
Por mi parte, dos noches en su casa me costó una tortilla de patata y dejarme ganar en la xbox. La tortilla me salió bien aunque hubo un momento de tensión donde pensaba que se me agarraba y quedaba como el culo; al menos Pablo se quedó tranquilo porque, por un instante, su cara parecía decir “este tío me quema la casa”. Lo que sí me tocó la moral fue que mis Clippers perdieran contra los Lakers. Podría deciros que fue una paliza en toda regla, que Kobe me metió 68 puntos, pero como no creo que Pablo entre para contar otra versión os diré que el juego está trucado y, como en la vida misma, a los Clippers están ninguneados. Fue un robo!!!
A parte de estar con Pablo, en Barcelona comí con Roc, alias baneos cumplidos, y Xavi el crack de los videos ACB. Como os podéis imaginar, cuando cuatro tíos de baloncesto se juntan se ponen hablar de todo menos de baloncesto. Mujeres, cine, mujeres, series, mujeres, música y... ¿he dicho mujeres? En fin una comida de lujo (sobre todo porque me libré de pagar) pasada por agua… menuda nos cayó encima.
Como el tiempo no ayudó mucho, vi poco de la ciudad. Me encanta Barcelona, sus edificios, urbanismo, su gente… es una ciudad muy acogedora y por lo visto en estos días la belleza de sus mujeres aumenta. Si la película de Woody Allen ha ayudado a que la visiten más extranjeras guapas, el precio de la entrada habrá merecido la pena (de momento no había nada que justificase semejante ¿película?).
Pero sin lugar a dudas lo mejor de estas reuniones es volver a ver a viejos amig@s y conocer a otros nuevos. Ahí estaban Raúl Barrigon, el crack de hoopshype.com, David Carro de GIGANTES, Jorge Quiroga de la revista NBA, David Carnicero y Nikola Loncar de Digital+ o la siempre amable Marta Tejel que nos ayudó y coordinó las entrevistas a Pedja Stojakovic y Antawn Jamison en la tienda adidas.
También conocí a nuevos amigos como Aitor o Mario de encancha.com, Carlos de solobasket, los cracks de las radios y Antonio Gil, posiblemente el tío que más sepa de streetball y playgrounds en España (eso sí, creo que entre lo jugón que es él y lo amarrategui que me estoy convirtiendo, los dos no sobreviviríamos el mismo equipo). Entre los dos y “Barri” nos echamos unas risas a costa de David Carro, Melvin Ely y JaVale McGee.
Y como no todo va a ser fiesta, en Barcelona también trabajamos. De hecho trabajamos mucho, tanto que el jueves comenzamos pronto y acabamos bien tarde. Para empezar, las acreditaciones y la visita a los entrenamientos oficiales para conseguir entrevistas. Aquí, como siempre, nos tocó pelearnos con la organización de la NBA. Nosotros pedimos a todos y ellos nos dan lo que pueden o quieren.
Allí estaban Amanda y Shannon, dos encantos con las que había que pelearse para conseguir a los jugadores de turno. Amanda se quedó sorprendida de mi camiseta de los Clippers y juntos pensamos lo mismo “debo ser el único fan internacional de los Clippers”. Un encanto de mujer, como también lo es Sharon, una bella rubia que te puede estar negando el acceso a la pista pero con la que es imposible enfadarse. Más de uno que yo me sé le poníamos un piso para que se viniera… yo el primero.

De las entrevistas con los jugadores pues como en botica, de todo un poco. Antonio Gil y yo nos quedamos con las ganas de hablar con DeShawn Stevenson y su polémica con LeBron James, pero más o menos pude conseguir lo que quería. Guardaré con especial cariño la entrevista a Etan Thomas, un tío con mucho que contar y con el que conseguí hablar en exclusiva sobre la vida, la política y la economía. Por cierto, menuda faena es esto de que los jugadores san tan altos y uno tan bajito. Al final acabé con complejo de estatua de la libertad, con el block de notas en una mano y la otra levantada con la grabadora
Curiosidades muchas, desde los rumores más picantes hasta los sonidos de móvil de jugadores como Jamison que llevaba a Akon, pasando por las compras de Tyson Chandler o el mamonazo de Caron Butler que me tiró la grabadora y me tocó recoger las pilas que habían caído entre sus piernas (prohibido hacer bromas al respecto).
Como veis, un viaje muy provechoso que espero repetir pronto.


