ACBBlogs
09/01/2010
 

Año nuevo entrada de blog nueva. Ya han pasado las fiestas y el 2010 nos ha traído de momento, frío mucho frío y nieve. Por primera vez en mi vida he visto nevar en mi ciudad. Os parecerá raro pero es que vivo al nivel del mar... en el mediterráneo.

 

Como esto no es una conversacion de ascensor sino un blog de baloncesto, dejo de un lado las cuestiones meteorológicas para contaros como han ido estas vacaciones.

 

Las navidades han sido...las navidades: mucho turrón, mucho pavo ( y no todo servido en la mesa) y pocos entrenamientos. Porque si las navidades sirven para algo en mi equipo es para cumplir todos los rituales de estas fechas.

 

Para empezar, el de la lotería. Este año me tocó "pringar" vendiendo papeletas del club de chicos, nunca lo había hecho y voy a ver si nunca más lo hago. En primer lugar porque es un fastidio ir metiendo presión a la gente para que pague una participación y no se puede decir que la nuestra fuera barata... cinco eurazos, que la economía del club está mal y hay que sacar dinero de debajo de las piedras. Dentro de lo que cabe conseguí en noviembre haberlas vendido todas (vender antes que nadie es la mejor estrategia), lo peor de todo es que tocó la devolución y ahora todo el mundo que me para por la calle me pide dinero... ¡tengo complejo de moroso!

 

Y si la lotería es un clásico, la cena de navidad es otro. Ya puedes entrenar toda esa semana con cuatro o cinco que el sábado te viene todo el equipo. Uno que es un poco sibarita para las comidas eso de cenar por 10 euros suena mal y eso que con los amiguetes seguro que no vamos al Txistu. Eso sí como dice un amigo "somos los únicos con los que ir a un chino sale caro".

 

Durante la cena hice lo que tenía que hacer, convertirme en una maruja y cotillear. Esos son los momentos donde uno se entera de quien tiene novio, quien tontea con quien y como muchas veces es con gente del club de chicos pues me monto mi propio Sálvame Deluxe. Evidentemente yo soy Jorge Javier (sí bajito y con poco pelo), aunque me falta mi Belén Esteban para dar la campanada.

 

Porque a punto estoy de dar la campanada al ver los regalos que me hizo mi equipo. Todo un clásico navideño: el tanga de la tienda de los chinos. En esta ocasión el motivo fue el de cigüeña... creo que son muy optimistas. Bromas a parte me regalaron, unos pantalones de los Sixers, saben que el rollo gangsta de Iverson me pone, jajaja.

 

De la fiesta posterior sólo os diré que fui de los primeros en regresar a casa. Hice de taxista y pronto estaba en casa. Y es que la edad no perdona y llevo un par de semanas con la ciática que está fastidiando. Quería haber corrido la San Silvestre con mi equipo, pero entre que tenía que cambiar horarios en el trabajo y que no estaba yo para correr mucho, me quedé en casita.

 

Lo de correr la San Silvestre está dentro de lo que llamo "hacer equipo". Ya que estas fechas son complicadas para las jóvenes porque tienden a desaparecer pensé que con un par de cosas fuera de lo normal se animaría. Me equivoqué.

 

Ni correr ni pachanga navideña, les cuesta mucho encontrar motivos para divertirse con el baloncesto y con las compañeras de equipo. Ojo, no todas. Como buen enfermo de esto de entrenar, preparé un entrenamiento especial el sábado 26 ¡por la mañana! y Ahí que vinieron unas cuantas. Otro día, también con las mismas, jugué un pachanguita y comprobé que mi nivel baja cada año y estoy a la altura de un junior femenino. Lo peor de todo es que jugando un KOs a triples perdí... contra pakete. Como lo oís...lamentable.

 

Mi juego va cuesta abajo y sin frenos, pero al menos me queda el consuelo de que las mías mejoran. Por perder, me toca pagar una apuesta que es llevarlas a ver el partido entre Power Electronics Valencia y el Regal FC Barcelona. Aunque el verdadero motivo es que quieren ver a Ricky Rubio...veremos lo que se puede hacer.

 

De momento esto es todo, la semana que viene más y mejor.