Hola gente de bien,
Me imagino que la mayoría de vosotros estaréis delante del ordenador en lo que viene siendo el año nuevo, esto es, el 2009.
Sin embargo, antes de hablaros de mis expectativas para el nuevo año, es hora de repasar un poco los últimos días y cerrar el pasado 2008.
Para empezar, estas navidades han sido del todo menos relajadas, hemos entrenado todos los días que teníamos pista (el resto de días nos dedicábamos a las cenas como podéis ver en la foto) e incluso disputamos un torneo el pasado fin de semana. Lógicamente palmamos los dos partidos que jugamos ¿por qué digo lógicamente? Pues porque en el segundo (que es el que podíamos haber ganado) los chavales estuvieron más pendientes del partido de baloncesto femenino que jugaban al lado que de nuestro propio partido. Jugaron bien (incluso mejor de lo que me esperaba teniendo en cuenta que delante había un armario de casi dos metros y otro chico con unos gemelos como jamones), pero el “cachondeo” fue inmenso y, para ser sinceros, yo pasé de la historia bastante.
Que comiencen a fijarse en mujeres es un motivo de orgullo, porque en estos meses han pasado del mundo de la “play” a comenzar a hacer sus pinitos en estos del golferío. Eso sí, viendo que juegan mejor y más motivados sin mis órdenes y con presencia femenina, creo que nos les importaría que en lugar de tenerme como entrenador, les dirigiese Pilar Rubio... a mí tampoco.

Y por lo que se refiere al año, pues no me puedo quejar. Viajé a los Estados Unidos (sí mamonasos ya sé que todos habéis visto mi foto con Howard), los equipos que entrené acabaron con más victorias de las esperadas (lástima que una sanción que evitó el ascenso) y conservé los trabajos que tenía, lo cual en época de crisis ya es bastante decir.
Pero bueno, ahora queda lo mejor; porque a cada año se le pide que sea mejor que el anterior y este año lo tiene que ser. En el 2009 seguiré mi basketball tour por España y Europa, mientras espero que mis chiquillos sigan evolucionando. De momento ya hay algunos que hacen las “bombas” como se las enseño. Después de varios años entrenando a cadetes femeninos y masculino por fin he conseguido que algunos imiten a Juan Carlos Navarro ( y a mí, claro está jejeje).
Para los que ya leen esto en el 2009, espero que la resaca sea buena, que los reyes magos os traigan muchos balones de baloncesto y nos sigamos viendo en las canchas de los polideportivos. Para los que aún no despiden el año, una última recomendación: En Nochevieja no es lo mismo comerse los churros con mojar el churro, esperemos que todos podamos hacer ambas cosas.
¡Se os quiere gente!
